Capítulo 58 Antes casi no salía y no necesitaba mucha ropa; la mayoría de las veces solo hacía pedidos para Adrián.
Esbozó una mueca de ironía y le aclaró a la vendedora que buscaba un vestido de gala para mujer. La empleada se disculpó y le mandó las opciones por mensaje.
Olivia eligió un diseño en color durazno, zapatos de piso y un bolso de mano. Pagó el total desde su cuenta de banco y pidió que enviaran todo al hotel. En cuanto terminó de hacer el pedido, entró una llamada de su esposo. De pronto sintió un hartazgo al ver ese nombre en la pantalla. No solo rechazó la Ilamada, sino que lo bloqueó de una vez.
Una hora después llegó el paquete. Se probó la prenda, comprobó que le quedaba bien, se bañó y se acostó. Como no traía su computadora, antes de quedarse dormida repasó mentalmente sus avances:
"Faltan veintidós días para dejar a Adrián. Ya lo bloqueé; por fin tengo paz".
Al día siguiente, el número veintiuno de su cuenta regresiva, revisó su correo apenas despertó. Era de la universidad; ya le habían enviado el formato para tramitar su visa de estudiante. Como todavía no le entregaban los documentos para la gira artística, decidió agendar la otra cita unos días después en Altabrisa. Así tendría tiempo de preparar todo al volver.
Ese día era la fiesta de la familia Reyes y supuso que estarían muy ocupados, así que fue sola a su terapia.
Julián la llamó, pero ella le mintió diciendo que ya estaba de regreso en el hotel y que se verían en el evento. Le insistió en que no pasara por ella para no seguir molestándolo.
Por la tarde volvió a descansar un rato y, al despertar, comenzó a arreglarse. No tenía problemas para peinarse o maquillarse sola, y por suerte traía lo básico. Se puso el vestido, terminó de arreglarse y en ese momento entró otra llamada de Julián, quien insistía en ir a recogerla. Para no retrasarlo más, le aseguró que ya iba en camino y que le avisaría al llegar para que saliera a recibirla.
En realidad, ya estaba lista para irse. Tomó sus cosas y salió. La recepción de los Reyes era de muy alto nivel. Recordaba que, cuando era estudiante, pasaba por ese lugar y se quedaba admirando su elegancia, pero sabía que sin invitación era imposible entrar.
"Ya llegué".
-¿Le estás escribiendo a Adri? Ay, en serio, ¿qué necesidad tienes? -insistió con esa vocecita dulce-.
Si él te ve así y te deja pasar, solo vas a hacer que se avergüence de ti. Hazte un favor y vete.
Beto dejó escapar un sonido de fastidio y añadió:
-Hay gente que de plano no tiene llenadera. La mantienen como reina, le dan un lugar y no se conforma; tiene que venir a dar pena ajena. Si no te importa quedar en ridículo, al menos piensa en la carrera de tu esposo. ¿O qué? ¿Crees que el dinero que gastas cae del cielo?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...