Capítulo 59 Parecía que Beto la odiaba con toda su alma. Antes ese sentimiento nacía de que ella no le llegaba ni a los talones a Adrián, pero ahora su desprecio se había vuelto tangible: el proyecto de colaboración entre Adrián y el señor Ortiz se había ido a la basura por su culpa.
A Olivia le parecía de lo más extraño. ¿Por qué le echaban la culpa de que el negocio hubiera salido mal?
¿Ella les había pedido que fingieran ser un matrimonio?
-Mejor vete, Olivia. El evento de los Salazar es por invitación. Todos nosotros tenemos la nuestra, pero tú no; solo vas a poner a Adrián en un aprieto. Va a tener que explicar quién eres y, si de casualidad no le creen y no te dejan pasar, vas a hacer un numerito en la entrada y solo lo harás pasar vergüenzas, ¿no crees? -Paulina hablaba con un tono de súplica, fingiendo que solo le importaba el bienestar de Adrián.
La mirada de Beto se volvió todavía más pesada.
-Lo que pasa es que tiene miedo de que Adrián la deje. Él viene a la capital y ella lo persigue; él va a una fiesta y ella también. Lo ha estado arrastrando durante cinco años. En serio no le importa lo que él sufra, solo quiere cuidar su estatus de gran señora.
-No le digas esas cosas a Olivia -intervino Paulina, tratando de parecer bondadosa-. La entiendo, ¿qué sería de ella sin Adrián? Aferrarse a él es su única esperanza en la vida. Pobre, me da mucha lástima...
Beto soltó un resoplido de fastidio.
-Ay, Pau, en serio eres demasiado buena.
-¿De qué están hablando? -preguntó Adrián a espaldas de Olivia.
Estaba apenas dos escalones arriba de él. Sin embargo, Adrián ni siquiera notó que la mujer del vestido color arena era su esposa y pasó de largo para acercarse a Paulina.
Solo cuando se dio cuenta de que Beto y Paulina miraban hacia la misma dirección, se dio la vuelta.
Tras la sorpresa inicial, recuperó la calma en un instante.
-¿Cómo diste con este lugar? Si me hubieras dicho que querías venir, te hubiera conseguido una invitación.
En sus palabras se percibía un reproche sutil que solo ella podía captar: "No contestas mis llamadas, hasta me bloqueaste, ¿y ahora te apareces aquí por tu cuenta?" Beto, que siempre estaba del lado de Paulina, se apresuró a decir:
-Es la primera vez que tratamos con el señor Salazar, no sería educado llegar así de improviso.
Básicamente, estaba diciendo que no quería que Olivia entrara.
A lo lejos, Olivia vio que Julián ya venía saliendo.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)