Capítulo 64 Como era de esperarse, Adrián se acercó a Paulina.
Al verlo, ella pareció recuperar el aliento y comenzó a llorar con delicadeza.
-Yo no hice nada, en serio. Solo me emocioné al ver que llegaba la señora Beatriz y quise acercarme a saludar para ser una buena asistente para ti. No me imaginé que Olivia se levantaría en ese momento. Tal vez... tal vez se nos enredaron los vestidos. Me urgía explicarlo para que nadie se molestara con ella, solo quería que le tuvieran consideración...
Fiel a su estilo, Paulina se lavó las manos a la perfección.
Y por supuesto, Adrián se tragó el cuento completito.
-Lo sé, no tengas miedo. Estoy contigo.
"Qué ternura", pensó Olivia con sarcasmo. Si ese tipo no fuera su esposo, hasta ella misma admiraría ese nivel de entrega. Era un despliegue de amor y devoción digno de una película.
La señora Beatriz pareció recordar en ese momento quién era Paulina y asintió con elegancia.
-Usted es el señor Vargas, ¿no?
-Así es, soy Adrián. Nos conocimos hace un par de días.
Él permaneció al lado de Paulina, dándole todo su respaldo. Dirigió una mirada profunda hacia Olivia, pero ella no pudo descifrar lo que intentaba decirle.
La señora Beatriz volvió a asentir y se dirigió a su esposo, el señor Salazar.
-El proyecto del señor Vargas es asunto tuyo y no voy a interferir en tus decisiones de negocios. Peroа esta mujer no la tolero. Estamos en mi evento, así que, por favor, pídele que se retire.
De hecho, el que Adrián hubiera logrado viajar hasta la capital para negociar con ellos demostraba que tenía el nivel y la capacidad necesaria. El problema era su reputación; en Altabrisa todos sabían que era el hombre más enamorado del mundo y que por su querida Pau era capaz de dejarlo todo.
Olivia observó cómo ayudaba a Paulina a levantarse.
-No creo haber hecho nada tan extraordinario - bromeó Olivia-. De lo contrario, me acordaría.
La mujer le estrechó la mano con cariño.
-A veces, salvar a una persona no significa sacarla de un incendio. Cuando alguien está en su momento más oscuro y no le encuentra sentido a la vida, basta con una pequeña luz para devolverle la esperanza.
Olivia se quedó muda; de pronto, lo entendió todo.
No sabía si todos pasaban por una etapa así, pero en sus peores momentos, su única luz había sido la danza, el recuerdo de aquella versión de sí misma que alguna vez brilló en el escenario.
Cada vez que pensaba en eso, sentía que los ojos se le llenaban de lágrimas.
Tanto la señora Beatriz como el resto de la familia la trataron de maravilla y se aseguraron de que estuviera cómoda durante el resto de la velada. Al terminar el evento, Julián se ofreció a llevarla de regreso. Sin embargo, al bajar las escaleras de la salida, Olivia se encontró de frente con Adrián.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...