Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 650

¿Y ahora le interesaban las universidades de la capital? Adrián guardó el cuaderno sin darle importancia.

—Mi abuela dice que el país es enorme, que todavía no conoce bien sus paisajes ni ha visto la ceremonia de izamiento de la bandera. Por eso pienso llevármela cuando vaya a estudiar a la capital.

Federico no entendía esa lógica.

—Ver el izamiento de la bandera, conocer paisajes… ¿no basta con ir de vacaciones?

—No lo entiendes. Lárgate. —Adrián lo sacó de su asiento.

—No entiendo. —Federico se apartó del asiento de Adrián, murmurando, todavía molesto—. Y eso que dijiste que íbamos a entrar juntos a la misma universidad. No cumples tus promesas.

Pero a Adrián se le ocurrió algo y se volvió hacia Federico.

—Cierto. ¿Tienes libres estas horas?

Sacó el horario de clases y marcó con un círculo varios bloques.

—¡Entonces, a jugar! —Federico pensó que, con lo ocupado que estaba por la hospitalización de su abuela, Adrián no había tenido tiempo de jugar, y siguió—: No pasa nada si no puedes venir; ahí estamos nosotros.

—No es eso —continuó Adrián—. La semana que viene, en los horarios que tengas libres, vas a revisar con Olivia las tareas de matemáticas e inglés y los exámenes de práctica, y a explicarle lo que no entienda…

—¡No, no! ¡Jefe! ¿Sabes lo que estás diciendo? ¿Que deje de jugar para ponerme a explicarle ejercicios? —Federico estalló—. ¿Tú con Olivia qué…?

—Le cobro. —Adrián lo dijo como si nada.

—¿Qu… qué? —Federico volvió a entenderlo mal. En realidad, sabía que Adrián también hacía trabajos de medio tiempo, pero él era muy orgulloso, y si alguien se enteraba de sus aprietos, hería su orgullo. Y encima su abuela estaba internada; eso debía de costar un montón de dinero, ¿no? ¿Sería que Adrián le daba clases particulares a Olivia para ganar algo de dinero?

Solo alcanzó a escuchar que Adrián seguía hablando.

—Te voy a pagar por hora de clase. Todo lo que me dé Olivia te lo voy a dar a ti. Haz de cuenta que me sustituyes como tutor.

Federico se sintió un poco incómodo.

Después de decir eso, sacó un paquete de exámenes y se lo entregó.

—Haz estos. Ya elegí los ejercicios. Tienes una hora.

Olivia no entendía nada.

—¿Qué haces?

—¡Vine a explicarte los ejercicios! —Federico señaló los exámenes—. ¿Cómo quieres que te explique si no los haces? Primero termínalos; así veo dónde fallas. Hoy solo nos alcanza para matemáticas; mañana te busco y hacemos los de inglés.

—No, Federico, no entiendo. ¿Por qué tengo que hacer ejercicios? —Olivia estaba tan confundida que pensó que se había esforzado demasiado bailando y estaba alucinando; hasta se frotó los ojos.

—¡Me mandó el jefe! —dijo Federico, resignado y apurado—. Apúrate a contestar, que todavía tengo que reportarle el avance al jefe. Te lo advierto Olivia, no se te ocurra hacerte la desentendida y zafarte aprovechando que la abuela del jefe está internada. ¡Imposible!

Federico incluso llegó a pensar que solo siendo más estricto con Olivia que Adrián honraría la confianza que este había depositado en él.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)