Capítulo 682 Dio un par de pasos y, al ver que ella no lo seguía, tuvo que volver.
-Vamos.
Solo entonces se dio cuenta de que le estaba hablando a ella. Se secó las lágrimas de un manotazo y caminó detrás de él. A sus espaldas, sus compañeros empezaron a cuchichear.
-¿Qué pasó?
-¿Por qué llora Olivia?
-No sé...
-¿Olivia y Adrián son amigos?
-Antes iban al mismo salón. Oigan, ¿no será que esos dos...?
-No, para nada. Si normalmente ni se hablan.
Olivia dejó de escuchar el resto de la conversación.
Tampoco prestaba atención a esos rumores.
Caminaba detrás de Adrián y le miraba las piernas musculosas, que desde ese ángulo parecían más largas y firmes.
La llevó a una heladería frente al colegio. Señaló una mesa vacía.
-Siéntate.
Se quedó de pie, inmóvil.
-Si no te sientas, me siento yo, ¿eh? -Y se sentó primero, en el asiento de adentro.
Entonces ella también se sentó, junto a él. La miró, extrañado. Lo normal habría sido sentarse frente a frente; si no, ¿cómo iban a conversar?
Pero, al verla llorar así, no insistió. Le pidió a la señora que atendía el local que les llevara un vaso de agua de horchata y, al notar que ella seguía llorando, le preguntó:
-¿Quieres un raspado?
No tenía ganas de comer nada...

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