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Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 688

Capítulo 688 Adrián no dijo nada; solo la miraba con la cabeza ladeada.

-¿Te... te duele mucho? -Sabía que se veía rara; para los demás, quizá parecía medio trastornada. Solo ella conocía el secreto que guardaba, uno que jamás podría explicar con claridad a nadie en el mundo.

Adrián seguía callado. La observó un momento, luego giró y siguió caminando hacia el portón de la iglesia.

Daniela y Federico ya los esperaban allí.

-Jefe, ¿por qué tardaron tanto? -Federico llevaba una mochila a la espalda y bolsas en las manos, y no dejaba de quejarse.

-¡Qué inútil! Y eso que eres hombre; no sirves para nada -lo regañó Daniela.

Federico estaba a punto de volver a pelearse con Daniela, así que Adrián los detuvo.

-Si van a discutir, fíjense dónde están.

Daniela miró mal a Federico y dejó el asunto ahí.

-¿Y si... comemos algo primero? Así aligeramos un poco la carga. ¿No tienen hambre? -Federico abrió una de las bolsas, repartió botellas de agua y sacó dos cajas de galletas.

Esta vez Daniela aceptó y hasta le pasó una caja a Olivia.

-Compártanla entre los dos. Las hacen en el restaurante de Adrián. Todavía no has ido, ¿o sí?

-¡Claro que no ha ido! Lleva un año sin salir con nosotros; nunca ha ido al restaurante del jefe - intervino Federico.

¿El restaurante de Adrián? Cierto, ya estaban en el último año de preparatoria. El Adrián de entonces puso la casa principal de la familia como garantía en el banco y abrió un restaurante durante el verano entre segundo y tercero de preparatoria.

Recordaba que la hipoteca quedó a nombre de la abuela, porque él aún no había cumplido dieciocho.

Entonces, ¿Adrián también había abierto un restaurante en este mundo, igual que antes?

Capítulo 688 1

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