Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 728

Capítulo 728

Ese día, Adrián sí que se estaba ensañando con ese cuaderno; lo sostenía en alto para que ella lo viera bien.

—Lee esta frase. ¡Léela en voz alta!

Olivia guardó silencio.

—Olivia, te lo advierto, ya es tarde. El juego lo empezaste tú, pero no te toca decidir sola cuándo termina. ¡Lee!

Estaba claro, esta vez Adrián sí que perdió la cabeza..

—Esto... —Olivia titubeó, tartamudeó y masculló entre dientes—. Pase... pase lo que pase, no te enamores...

de Adrián...

Al escucharla pronunciar la frase, Adrián pasó de la rabia a la risa.

—No me importa qué locura se te pasó por la cabeza cuando escribiste esto. Te voy a decir una cosa. Tú fuiste la que empezó a provocarme. Cuando yo ya me había rendido, volviste a provocarme con tus "no hagas esto, no hagas aquello", y ahora quieres huir otra vez. Eso no va a pasar.

Arrancó la página y la hizo añicos.

—No, Adrián... —Olivia vio necesario aclararle las cosas —. Escúchame, no quise decir eso. Sé qué clase de persona es Paulina; como fuimos buenos amigos, no quiero que te engañe, así que...

No la interrumpió; solo la observó mientras hablaba, como si con la mirada le dijera que inventara, que siguiera mintiendo. Olivia se quedó sin fuerzas.

—No te estoy engañando. Es imposible que me enamore de ti...

Claro, tenía que resistirse... Apenas entonces recordó que debía resistirse, pero estaba demasiado conmocionada... Cuando estaba a punto de empujarlo, él se apartó solo.

Entonces Olivia vio cómo un rubor intenso le subía desde el cuello, le enrojecía las puntas de las orejas y acababa cubriéndole toda la cara.

Toda la hostilidad y el enojo de hacía un momento se desvanecieron con ese beso torpe e inexperto.

—...Per... perdón... yo... —Tenía la cara roja y la voz tan baja que apenas se oía. Tartamudeó un largo rato sin lograr decir nada más.

En ese momento se veía joven e inocente...

—...Vamos a comer. —Desvió la cara con torpeza para no mirarla—. Daniela dijo... que todavía no has comido. Yo, yo te llevo... a comer.

Dicho eso, sin esperar respuesta, la tomó de la mano, se dio la vuelta y volvió por donde habían venido, con la palma ardiente y húmeda.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)