Olivia presentía que esa pulsera era para ella.
Pero ¿cómo se la iba a aceptar? Hacerlo era como aceptar una relación. Olivia no podía dar ese paso, aunque el Adrián de diecisiete años que tenía enfrente fuera distinto del de antes.
Adrián notó que titubeaba, le sujetó la muñeca y, en un parpadeo, le colocó la pulsera. Olivia intentó retirar la mano, pero él no se la soltó.
—No te muevas —dijo—. Esto no significa nada; es solo un regalo de cumpleaños atrasado.
—¿Un regalo de cumpleaños? —Olivia entrecerró los ojos.
—Sí, está grabada con tu nombre. No puedo dársela a nadie más ni devolverla. Si no la aceptas, solo me queda dejarla en la joyería y que el vendedor haga con ella lo que quiera. —Mientras hablaba, terminó de ponerle la pulsera.
Era una pulsera delgada de platino, con pequeños diamantes engastados que destellaban de forma extraña bajo aquella luz tenue.
—Tu nombre está aquí. —Adrián deslizó el dedo sobre el cierre de la pulsera.
Olivia no le creyó. ¿Cómo no iba a poder revenderse? Podía hacerlo; aunque tuviera un nombre grabado, podía encontrarle comprador. Todo dependía de si él quería o no.
—No te sientas presionada. —Adrián seguía sujetándole la muñeca—. Era un regalo de cumpleaños que mandé a hacer para ti. Daniela tiene la suya, Federico también y Leonardo igual; solo que las de ellos no son como la tuya. Es para que recordemos los años que pasamos juntos. Estos han sido los años más oscuros de mi vida, pero como ustedes estuvieron a mi lado, no fueron tan malos. Ya estamos en el último año de la prepa, y de aquí en adelante no sé si el destino va a separarnos. Si dentro de mucho tiempo abres tu joyero, ves esta pulsera y te acuerdas de los años que pasamos juntos como amigos, entonces, esté donde esté, voy a ser feliz.
Era la primera vez que Olivia oía a Adrián hablar tanto desde que lo conoció, incluso contando todos los años que había convivido con él en su otra vida.
En ese momento, hasta la brisa nocturna del campus pareció detenerse; solo quedaba la voz grave y pausada de Adrián, que palabra a palabra tocaba el punto más vulnerable de su corazón y le dejaba una mezcla de dolor y ternura.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...