El timbre de la escuela rompió la penumbra grisácea del atardecer.
El sonido la asustó. Olivia se soltó de los brazos de Adrián a toda prisa y echó a correr mientras se secaba las lágrimas.
—Empezaron las clases.
Adrián la vio alejarse, con la mano apoyada donde sus lágrimas acababan de caer, y sonrió con resignación y un poco de amargura.
“¿Qué debo hacer, aferrarme o dejarte ir?”, se preguntó ella.
Olivia volvió corriendo al salón. Al sacar los libros del pupitre, la mirada se le fue otra vez a la pulsera que le brillaba en la muñeca.
No sabía por qué, pero, aunque era una cadenita tan fina, después de correr todo el trayecto hasta el salón, sentía la muñeca extrañamente pesada, como si cargara algo mucho más grande.
Adrián le había dicho que el broche de la pulsera llevaba grabado su nombre. Le dio vuelta al broche y, tal como Adrián había dicho, vio unas letras diminutas que decían “Oli”. Se quedó absorta mirando esas letras.
Ni en esos dos mundos ni en esas dos vidas Adrián la había llamado jamás con tanta intimidad. Oli era un apodo reservado para las personas que más la querían; Adrián no tenía derecho a usarlo. Él siempre había sido muy seco con ella. Y la trataba con una formalidad impecable, sin el menor rastro de ternura.
Claro, ella también hacía lo mismo.
A la mañana siguiente, Olivia fue con Daniela al comedor a desayunar. Era hora pico y casi todas las mesas estaban llenas.
Daniela señaló una de las mesas.
—Mira, ahí están. Ven, vamos a asustarlos.
Daniela se refería a la mesa donde estaban sentados Adrián y Federico, una mesa de cuatro con dos lugares libres. Daniela la tomó del brazo y se acercó de puntillas a los dos.
A esa hora, el comedor estaba lleno de gente que iba y venía. Entre el bullicio, ninguno de los dos notó que Olivia y Daniela se acercaban; Federico hablaba con mucho entusiasmo.
—Los de la preparatoria cuarenta y siete nos invitaron a jugar el domingo por la tarde en su escuela. Ya quedó. —Federico estaba animadísimo, seguía emocionado por el partido del día anterior.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...