Aunque profesores y alumnos se morían de curiosidad por saber qué hacía allí una patrulla, la ceremonia ya había terminado y todos regresaron ordenadamente a sus salones, sin dejar de voltear a cada paso.
Pero la curiosidad no se apagó y, al terminar las clases, todos se pusieron a averiguar en voz baja qué había pasado en realidad.
Olivia se enteró después. Entre las personas que la patrulla se llevó estaban el prefecto e Itzel.
Unos días más tarde se publicó un comunicado oficial en el que se detallaban las graves faltas del subdirector, sobre todo el cobro de sobornos a cambio de cupos para estudiantes. El prefecto también participó en eso; además, los dos eran parientes.
Por otro lado, el caso de acoso escolar que se había vuelto tendencia quedó aclarado en el mismo comunicado. Olivia era la víctima, y ese video manipulado del baño no había sido más que un contraataque desesperado. Por la gravedad del daño causado, los implicados en difundir las calumnias y los verdaderos responsables del acoso quedaron pendientes de sanción.
Con eso, el asunto quedó cerrado. Todas las publicaciones relacionadas con el caso se borraron enseguida. Seguramente, apenas hubiera otro escándalo en internet, el asunto quedaría en el olvido y cada quien seguiría con su vida.
La escuela no tardó en tener un nuevo subdirector y un nuevo prefecto. Con cada día que pasaba, el examen de admisión estaba más cerca y todos empezaron a concentrarse en estudiar.
Paulina, Brenda e Itzel jamás regresaron a la escuela. Olivia no sabía adónde habían ido y tampoco le interesaba; de cualquier manera, mientras no se repitiera la tragedia de ese otro mundo, todo estaba bien. Ojalá Adrián nunca volviera a cruzarse con esa mujer.
Con el tiempo, el revuelo dejó de ser tema; cualquier tendencia de internet se pierde con los días, y eso era de lo más normal. La diferencia era que ahora mucha gente se acercaba a preguntarle a Olivia por su primo.
Daniela ya era de por sí fanática de gente famosa y en la ceremonia de donación había visto a Santiago por segunda vez. Lo agregó a su lista de galanes favoritos; es más, lo puso en primer lugar.
—Oli, ¿sabes lo guapo que se veía tu primo ese día? Cuando te tomó de la mano y dijo con esa seguridad arrolladora que eras su prima… ¡guau! En serio parecía un ángel caído del cielo; qué guapo, qué guapísimo.
En una sola semana, Olivia escuchó a Daniela repetir esa cantaleta treinta veces, por lo menos. Como si repetirla no bastara, una de esas veces se puso a comparar.
—Es guapísimo, Oli, ¡mucho más que Adrián! Tiene ese atractivo maduro y sereno de alguien que lo tiene todo bajo control, no como Adrián, que parece un mocoso que se hace el interesante.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...