Capítulo 85 Olivia sabía que era una trampa.
En ese momento ni siquiera tenía tiempo de pensar en quién la había tendido o con qué intención; lo único que le importaba era que, muy probablemente, ya no llegaría a su cita para la visa.
Echó un vistazo a la sala de juntas. Estaba en el último piso de la empresa, así que lanzarse al vacío no era una opción.
Tenía guardados varios números de Graph Corporation en su celular, así que marcó uno tras otro. Primero llamó a la recepción y, en cuanto contestaron, gritó con desesperación:
-¡Auxilio! ¡Me quedé encerrada en la sala de juntas del último piso, por favor, ayúdenme!
La chica que atendió era la misma de antes, quien soltó un bufido de desprecio.
-Seguro no pudiste conquistar al señor Vargas y los de seguridad te encerraron, ¿verdad? ¡Ay, por favor! i Te lo mereces!
Y luego, colgó.
Olivia también tenía los números de Beto y Nicolás.
Aunque se detestaban mutuamente, cuando Adrián se los presentó como sus mejores amigos, intercambiaron contactos por mera cortesía frente él.
Como era de esperarse, ninguno de los dos contestó.
Nunca habían estado de su lado, así que no le sorprendió.
Se sentó y, con las manos temblorosas, abrió un correo en su celular para escribir rápidamente un mensaje cancelando su cita en la embajada. Luego, tomó el vaso de jugo que estaba sobre la mesa y se lo bebió todo de un trago.
Sintió que la cara le empezabaa picar. Eso no era solo jugo...
Miró la hora; habían pasado otros diez minutos. La asistente Lucía no volvía y nadie más sabía que ella estaba ahí.
En todo el edificio, los empleados seguían trabajando con calma, hasta que de pronto, en el piso de la dirección, el detector de humo comenzó a sonar. Al mismo tiempo, las alarmas de incendio de toda la torre estallaron en un estruendo.
-¿Qué está pasando? -preguntaron muchos, saliendo de sus oficinas para ver qué ocurría.
-¡Hay humo! ¡Se está quemando algo! -Alguien comenzó a gritar-. ¡Llamen a los bomberos!
Adrián también escuchó el alboroto y salió de su oficina. Notó que salían nubarrones grises de la sala de juntas pequeña.
-Es un incendio en la sala de juntas, Por suerte hoy no había reuniones programadas -dijo un empleado con ansiedad-. Ya llamamos a los bomberos, deben estar por llegar.
-¿Cómo que se está quemando? ¿Dónde está el personal de seguridad? -Adrián sentía una inquietud extraña, como si algo anduviera muy mal.
-¡Vengan todos! ¡Abran esta puerta! ¡Ábranla ya!
Se escuchó un estallido seco y la puerta cedió ante su fuerza.
El calor dentro de la sala era sofocante. El fuego ya había consumido la mitad de la mesa y las decoraciones de la pared ardían, propagando las Ilamas rápidamente. Olivia estaba tirada en el suelo, cerca de la entrada, y apenas respiraba.
La cargó para sacarla de ahí.
-iLlamen a una ambulancia!
El grito de Adrián retumbó en todo el piso.
Ese mismo grito hizo que Olivia reaccionara un poco.
Abrió los ojos con dificultad y se encontró con esa cara que le resultaba tan familiar y, a la vez, tan ajena.
Intentó levantar la mano para tocarlo, pero sus fuerzas se agotaron y su brazo cayó. Sonrió con debilidad.
-Si me muero... ya no me deberás nada. Por fin... serás libre. Adiós...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...