Capítulo 86 -¡No digas nada! ¡Guarda silencio! ¡No te va a pasar nada! ¡Te voy a llevar al hospital! -le gritó mientras salía corriendo con ella en brazos.
Olivia cerró los ojos, pero mantuvo esa sonrisa.
En realidad, esa era su despedida.
"Adiós, Adrián..." Ya en el ascensor, Adrián no dejaba de verla con los ojos cerrados. Presionó el botón de la planta baja una y otra vez, con desesperación, como si eso fuera a hacer que bajara más rápido.
-¡No te duermas! ¡Despierta! ¡Por favor, reacciona! - le gritaba mientras seguía presionando el botón.
Por fin llegaron a la planta baja. Los bomberos ya estaban ahí; habían llegado antes de lo esperado.
A Adrián no le importó el incendio; subió a Olivia al auto y manejó a toda velocidad hacia el hospital más cercano.
Ella recuperó el conocimiento al llegar. Tras revisarla a fondo, los médicos descartaron quemaduras, aunque tenía la cara cubierta de ronchas que, mezcladas con las manchas grises de hollín, le daban un aspecto descuidado.
El doctor le limpió la cara con un algodón y explicó:
-Parece que tiene una reacción alérgica. Lo más probable es que el desmayo también se debiera a eso.
Luego, con un tono muy serio, añadió:
-Sufrir un shock anafiláctico en medio de un incendio es mortal. ¿Cómo pudieron ser tan descuidados?
Adrián se veía confundido.
-¿Alergia? Olivia, ¿qué comiste para que te pusieras así?
Olivia se quedó callada en la camilla de la sala de observación.
-Vamos a dejarla un momento aquí. Faltan un par de resultados, esperaremos a ver qué dicen -indicó el médico antes de retirarse.
Aunque ya la habían limpiado un poco, la cara de Olivia todavía conservaba algunos rastros de ceniza.
Adrián se sentó a su lado y, con un algodón humedecido en alcohol, comenzó a limpiarla con cuidado.
La estaba tratando como si fuera una niña chiquita.
La enfermera entró para ponerle el suero y,al escucharlo, sonrió.
-Qué atento es con su esposa, parece que la está consintiendo.
Sí, la había "consentido" así durante cinco años...
Olivia se mordió el labio sin decir una palabra. Solo cuando la enfermera se retiró, habló con firmeza:
-No comí ningún pastel. Voy a llamar a la policía.
-¿A la policía? -Adrián se mostró molesto.
De pronto, se escucharon unos pasos afuera de la sala de observación. Adrián volteó y vio que Paulina acababa de llegar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...