Capítulo 93 En realidad, cuando dejas de esperar algo de otra persona, la decepción ya no duele tanto.
Olivia terminó de cambiarse los zapatos para salir, pero Adrián la siguió.
-¿A dónde vas?
Como Olivia lo ignoró, él se volvió hacia doña Rosa.
-¿A dónde va mi esposa?
Doña Rosa puso cara de no saber nada.
Adrián tomó las llaves del auto y se metió al ascensor detrás de ella.
Olivia notó que ni siquiera se había rasurado; tenía la barba crecida y aspecto descuidado. No pudo contenerse:
-¿Tanto tiempo libre tienes?
Habían pasado cinco años.
En cinco años jamás la había seguido de esa manera; era una conducta tan inusual que resultaba difícil de creer.
-Te dije que estoy de vacaciones -respondió él.
Olivia miró las puertas metálicas que se cerraban frente a ellos y preguntó con tono casual:
-¿Ah, sí? ¿Y Paulina ya fue a entregarse a la policía?
La mano de Adrián se detuvo un instante antes de presionar el botón del estacionamiento.
Olivia sonrió y guardó silencio.
Lo sabía. Mucho ruido y pocas nueces.
Pero daba igual; si ella no iba, no importaba, porque la denuncia ya estaba puesta.
-A tu abuelita le gustan los pasteles de La Gloria, ¿ no? -Adrián cambió de tema bruscamente-.¿ Pasamos a comprar unos? Luego vamos por algo al súper y cenamos allá con ella, ¿te parece?
-Sí, está bien -dijo ella. Su tono era relajado, sin el menor rastro de enojo.
-El otro día, cuando tomé tu identificación, en realidad quería...
El timbre del ascensor anunció su llegada al sótano y las puertas se abrieron.
Olivia retiró su mano con suavidad y salió.
Al verla alejarse cojeando, Adrián arrugó la frente y fue tras ella.
Tal como había sugerido, primero la llevó a comprar los pasteles. Sin embargo, cuando propuso ir a comprar los ingredientes para la cena, Olivia se negó.
-No hace falta comprar nada, la comida de la abuela es mucho mejor que la del súper.
No quería entrar a un supermercado.
La caída que sufrió años atrás en uno de esos pasillos, cuando él la abandonó a su suerte, había sido demasiado dolorosa. Era un recuerdo que prefería no revivir.
-Está bien, vamos entonces -aceptó Adrián, respetando su decisión de no ir a la tienda.
Pero conforme el auto avanzaba, Olivia se dio cuenta de que ese no era el camino a casa de la abuela.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...