Amelia frunció el ceño extrañada y sacó el celular para tomarle una foto discreta.
Era muy temprano y apenas comenzaba el horario de visitas. Si Alexandra iba a ver a algún familiar o amigo, ¿por qué iba disfrazada de esa manera?
Tal vez era porque se trataba de alguien relacionado con Sebastián, y recordando cómo el año pasado Alexandra había ayudado a su jefe a tenderle una trampa a Ramiro, Amelia tuvo un mal presentimiento. Así que, tras dejarle la comida a Dorian, puso de excusa que necesitaba ir al baño y se dirigió hacia el área de hospitalización.
Apenas salió de urgencias, Dorian la llamó por teléfono:
—¿Me estás ocultando algo?
Amelia se detuvo en seco.
—¿Cómo dices?
—Dejaste las cosas y te fuiste corriendo. A menos que sea una emergencia, tú no haces eso —dijo Dorian.
—Es que me andaba del baño...
Dorian la interrumpió:
—De la casa al hospital son unos minutos y siempre vas al baño antes de salir.
Amelia se quedó callada un segundo.
—¿Qué pasó? —insistió él.
—Cuando entré, vi a Alexandra, la asistente de Sebastián, yendo hacia hospitalización. Se me hizo muy raro y quise ir a echar un vistazo —confesó Amelia.
—¿Raro por qué?

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Frío Exmarido (Amelia y Dorian)