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Mi Frío Exmarido (Amelia y Dorian) romance Capítulo 1647

Eduardo también olvidó el miedo por un instante y miró a Dorian totalmente confundido.

—¿Qué hija? ¿Qué esposo?

Luego se apresuró a aclarar:

—Lo de esposo lo entiendo, pero ¿hija? ¿Pamela no está en la casa?

Cintia, con el rostro blanco como el papel, no respondió.

Fabiana, igualmente pálida, parecía saber algo. Con la voz temblorosa, le preguntó a Cintia:

—¿Entonces fuiste tú quien me dio a luz y luego me abandonó?

Cintia no contestó, pero las lágrimas ya se agolpaban en sus ojos. Negó con la cabeza instintivamente, una y otra vez.

—No... no fue así...

Fabiana soltó una risa amarga mientras gruesas lágrimas rodaban por sus mejillas. Reía y lloraba al mismo tiempo.

—Con razón... por eso sentí esa cercanía la primera vez que te vi. Era la sangre llamando a la sangre. Si decidiste tenerme, ¿por qué me tiraste a la basura?

—¡No quise tirarte! En ese tiempo yo era muy pobre, no podía mantenerte. No tuve más remedio que enviarte con tu padre.

Cintia rompió a llorar.

—Mamá nunca quiso abandonarte. Tu papá tenía una situación mucho mejor que la mía, ibas a estar mejor con él que pasando hambre conmigo. Por eso te mandé con él, pero nunca imaginé que te regalaría, y mucho menos a una familia tan pobre...

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