Mientras tanto, en una base experimental secreta.
—Profesor, ya despertó.
El viejo profesor de bata blanca y lentes miró al asistente con sorpresa.
—¿Quién despertó?
—El militar que trajimos.
—¿Tan rápido?
Al profesor le costaba creerlo. Apenas habían pasado unas horas desde la cirugía, y la herida había sido en la cabeza.
Cuando lo trajeron, apenas y le quedaba un hilo de vida. Parecía que un soplo de viento bastaría para matarlo.
Le entregó los documentos a su asistente y caminó a paso rápido hacia la cámara de aislamiento médico.
Allí dentro, Leonardo, conectado a un montón de tubos, tenía los ojos abiertos, mirando al techo con la vista perdida.
Los ojos opacos del viejo profesor se iluminaron de inmediato con una devoción casi fanática por la ciencia.
—Como era de esperarse de alguien con mejoras físicas. Pudo salvarse incluso estando a un paso de la muerte. Tráeme su reporte de resultados.
El asistente le entregó el informe del monitoreo en tiempo real.
El profesor se fijó en algunos datos anormales.
—¿Daño cerebral? ¿Afectó su memoria?
—Así es. La bala en la cabeza le provocó una hemorragia intracraneal. Aunque lo operamos a tiempo, el daño causó algunas secuelas irreversibles. Aún no sabemos exactamente qué parte de su memoria perdió. Necesitamos hacerle más exámenes.
—No importa.
Al profesor le daba igual si el paciente perdía la memoria; lo único que le importaba era su investigación.
Leonardo movió un poco los ojos y miró al médico al otro lado del cristal de la sala de aislamiento.
Luego desvió lentamente la mirada hacia su propia muñeca.
Sentía que le faltaba algo ahí. Un vacío extraño.
Pero no lograba recordar qué era.
En cuanto intentaba forzar su cerebro, sentía punzadas de dolor como si le clavaran agujas en el cráneo, así que decidió dejar de pensar.
***
Al mismo tiempo, en Estados Unidos. En el salón privado de un hotel de seis estrellas.
—Señor Santillán, conseguir lo que me pide no es ningún problema. Pero tengo mucha curiosidad... —El hombre calvo se recargó en su silla y miró a Liam con intriga—. ¿Por qué se tomó tantas molestias para buscarme a mí específicamente? Todo el mundo sabe que Lucas es el rey del contrabando de armas en el mercado negro.
Liam le sirvió más alcohol al hombre.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio