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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 155

—Papá…

Justo cuando Fátima iba a expresar su descontento, su esposo Julián la agarró del brazo. Con el rostro sombrío, negó con la cabeza.

—Ya basta, Fátima. Vámonos.

Luego, Julián miró al patriarca.

—Papá, Fátima y yo nos retiramos.

—Adelante.

Cuando se hubieron alejado, Mauro se giró hacia su nieta Doris y, negando con la cabeza, dijo con resignación:

—¿Satisfecha?

Doris se encogió de hombros.

—¿Satisfecha? Ellos vinieron a buscar problemas. Una patada es un castigo muy leve.

Mauro suspiró.

—Ay, esta niña… Tienes un carácter demasiado afilado. No sé si eso es bueno o malo.

—Si tienes la capacidad para respaldarlo, tener carácter es algo bueno —respondió Doris con indiferencia.

Mauro se quedó pensativo al oírla.

Era cierto. A sus dos hijos y dos nietos les faltaba precisamente ese tipo de empuje respaldado por la capacidad.

Quizás, su nieta realmente podría hacer que la familia Palma fuera más fuerte en el futuro, ¡incluso competir con una familia de la élite como los Villar!

Con esa idea en mente, Mauro asintió pensativamente.

—Si de verdad eres lo suficientemente capaz, entonces mantén ese carácter. La familia Palma necesita a alguien como tú para crecer.

Doris sonrió.

—Mamá, al abuelo lo que más le importa es la capacidad de sus descendientes y el futuro de la familia Palma. Anoche, en la cena de bienvenida, demostré que soy lo suficientemente fuerte. Por eso, él nunca me pondría en una situación difícil, y mucho menos permitiría que la familia de Julián lo hiciera.

—A menos que la familia de Julián se apresure a obtener resultados en la empresa que alegren al abuelo, él siempre estará de mi lado.

Pero la última esperanza de Ricardo dependía de conseguir los derechos de adaptación de la última novela de *Dovina* para crear un éxito rotundo.

Y ella era *Dovina*.

Así que esa esperanza estaba destinada a desvanecerse.

En cuanto a la farmacéutica de Julián, seguía sin poder innovar tecnológicamente. Si continuaban con las mismas estrategias, tarde o temprano se quedarían sin recursos.

Pero las hierbas medicinales que ella cultivaba eran muy valiosas, y además contaba con el equipo de investigación y desarrollo de Pueblo de la Luna.

Si entraba con todo en la farmacéutica del Grupo Palma, no había duda de que la empresa daría un giro espectacular.

***

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