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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 162

Los ojos de Rubén se abrieron de par en par, su rostro lleno de indignación.

—¿Ah, sí? ¿Tan poco me valoras a mí y a tu hermano?

Higinio respondió con una burla apenas disimulada en su sonrisa:

—En nuestro círculo de élite, ¿cómo puede alguien sin verdadero talento esperar que los demás lo miren con respeto? Aunque fueras el hijo del abuelo, cuando no habías logrado nada, ¿acaso él te miró alguna vez con buenos ojos? ¿Alguna de las otras familias importantes te tomó en serio?

Al escuchar esto, la ira en el corazón de Rubén ardió con más fuerza. Señaló a Higinio y le gritó:

—¡Sí, tú eres muy capaz! ¡Pero no olvides que, por muy capaz que seas, sigues siendo mi hijo! ¡Si no fuera por mí, ni siquiera habrías nacido!

Sin embargo, Higinio permaneció impasible.

—Rubén, más te vale que te comportes. Por consideración a que eres mi padre, todavía puedo garantizarte una vejez sin preocupaciones materiales. Pero si no sabes apreciar lo que tienes y continúas haciendo estupideces, no me culpes si en el futuro ignoro nuestro lazo de sangre y hago lo que se tiene que hacer.

Tras decir esto, Higinio le hizo una seña a Manuel para que se retiraran, dejando atrás solo una silueta decidida.

Rubén, mirando en la dirección en que Higinio se había ido, temblaba de rabia. Fuera de sí, volvió a patear la mesa que ya había volcado.

«¡Ya veremos!», pensó.

No podía creer que él y su hijo Álvaro no fueran capaces de reemplazar a ese lisiado de Higinio.

***

Higinio regresó a su habitación y, después de despedir a Manuel, se quedó en silencio en su silla de ruedas durante unos diez minutos. Esperó hasta asimilar el dolor de la traición de sus seres queridos antes de sacar lentamente su celular para enviarle un mensaje a Doris.

Justo en ese momento, vio un mensaje que ella acababa de enviar.

[Higinito, le diste una paliza a Gabriela y a Álvaro. ¿Cómo reaccionó tu porquería de padre?]

Al leer el mensaje de Doris, todo el sufrimiento en la mirada de Higinio se transformó en una sonrisa.

[Casi se muere del coraje. Lástima que no se murió de verdad, así me ahorraría tener que encargarme de él en el futuro.]

La respuesta de Doris no tardó en llegar.

[Tranquilo. Cuando te cure las piernas y te vea saltando por ahí, se volverá a morir del coraje. Medio muerto más medio muerto, seguro que con eso ya queda.]

Capítulo 162 1

Capítulo 162 2

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