Renata se quedó paralizada, como si le hubiera caído un rayo.
No pudo escuchar nada de lo que dijeron después.
En su cabeza solo resonaban las palabras de Ximena, repitiéndose una y otra vez, clavándose como puñales en su pecho.
Así que era eso.
¡Enrique estaba con ella única y exclusivamente para proteger a Ximena de los chismes, para ocultar su aventura amorosa!
Y pensar que ella...
Por él, había renunciado a su pasión por el diseño para ayudarlo a manejar la empresa.
Por él, había aprendido francés.
Por él...
Su visión comenzó a nublarse.
Renata no podía dejar de temblar; se sentía humillada, pisoteada.
Se mordió el interior del labio con tanta fuerza que apenas logró contener las lágrimas.
"Perdona, Renata, Ximena es así de caprichosa, no le des importancia."
Tras calmar a Ximena, Enrique colgó y se disculpó con ella. "¿Qué era lo que me ibas a decir? Déjame ver ese documento."
Renata lo miró, apretó con fuerza el papel en sus manos y, de repente, esbozó una sonrisa amarga.
"No es nada. Era solo una duda sobre un proyecto que no entendía bien y quería consultarte."
"Pero mientras hablabas por teléfono, ya encontré la solución. No hace falta."
"Te dejo trabajar, me voy."
Enrique no le dio mayor importancia. "Está bien, si tienes alguna otra duda, vienes a verme."
Al terminar de hablar, como si sintiera que había sido un poco cortante o tal vez por culpa, añadió:
"Te espero esta noche en casa."
Renata lo pensó un segundo. "De acuerdo."
Esa noche, ¡aprovecharía para hablar con él sobre la repartición de bienes antes de terminar esta farsa!
"Me voy."
Ella sonrió levemente, sin decir más, y dio media vuelta.
Enrique la vio marcharse y se tragó las palabras que le faltaban por decir. Apretó sus finos labios en una línea recta y frunció ligeramente sus cejas oscuras.
¿Era imaginación suya?
Renata parecía mucho más fría y distante. Antes le encantaba estar pegada a él, siempre tenía algo de qué hablar.
Enrique hizo girar su costosa pluma estilográfica entre sus largos dedos y, un momento después, sonrió. Pensó que seguramente la chica estaba haciendo un berrinche y que en la noche la ayudaría a revisar ese documento...
Luego, continuó con su trabajo.



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