Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 462

Félix: —Masoquista y lo que quieras, pero me gusta que mi hermana me regañe.

A Nanette le dio un escalofrío.

—¡Qué asco das!

Félix usó un tono suplicante.

—Hermana, ándale, préstame un poco de dinero. Te lo devuelvo en cuanto tenga.

—¡No! Ni lo sueñes.

—Cien mil, ¿solo cien mil pesos?

—¿Cien mil? ¿Para qué diablos quieres tanto dinero? ¿Para ir al bar a hacerte el machito y pagarle la cuenta a todos como un idiota?

Ese era el peor defecto de Félix.

Derrochaba el dinero frente a sus supuestos amigos.

Él creía que era generosidad.

Pero a sus espaldas, lo llamaban idiota útil.

Y el muy estúpido seguía embriagado por los halagos falsos de esos holgazanes.

No se daba cuenta de que solo lo buscaban por su billetera.

—Es una reunión con amigos, no puedo quedar como un tacaño.

Nanette casi explota del coraje.

—¡No hay dinero!

Félix: —¿Cincuenta mil?

Nanette: —¡Lárgate!

De repente, se escuchó otra voz al otro lado de la línea.

Era Eloísa.

—Félix, ¿con quién estás hablando? Te lo advierto, te vas a quedar encerrado en la casa estos días, reflexionando y aprendiendo algo útil. ¡No vas a salir a ninguna parte!

Nanette sonrió con ironía.

—Ya escuchaste a tu madre. Mejor pórtate bien, no vaya a ser que la hagas enojar de verdad y te deje sin herencia.

Félix sonaba muy seguro de sí mismo.

—Soy su único hijo, ¿a quién más se la va a dejar?

Eso era cierto.

La señora Eloísa no era tan generosa como para donar su fortuna.

Félix, obsesionado con conseguir efectivo, volvió a suplicar:

—Hermanita linda, préstame algo, por favor. Si no se puede mucho, aunque sea diez mil. En serio estoy en la quiebra. Ten piedad de tu hermano menor, no me dejes morir así. ¡Oye, que yo te perdoné lo de la comisaría la otra vez!

¿Piedad?

De acuerdo.

Nanette: —Está bien, te transfiero en un momento.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó