—No puedo aceptar todo esto. Es demasiado dinero y demasiado lujo.
—Las cosas que regala mi padre se deben aceptar sin rechistar —dijo Noel con naturalidad—. Si lo piensas bien, en toda mi vida jamás me había dado obsequios de este nivel.
Nanette no pudo evitar soltar una risita.
—¿Estás celoso de mí?
—Un poco.
—Pero me consuela que sea para ti. Si se lo hubiera dado a cualquiera, le habría montado un escándalo.
Nanette seguía dudando, con el cheque y los papeles en la mano.
La repentina y desmesurada generosidad de Joaquín la tenía desconcertada.
—Señora, debe aceptarlo —intervino Isaac con seriedad—. Si no lo hace, Don Joaquín se sentirá profundamente ofendido, sentirá que le rechaza un gesto de buena voluntad. Además, tarde o temprano usted será parte de la familia Cortés, así que lo que sea suyo también será de la familia. Es lo mismo.
Aquel argumento tenía bastante sentido.
Nanette sonrió, ya más relajada.
—De acuerdo, entonces lo aceptaré. Y cuando Isaac y Hugo encuentren novia y quieran casarse, usaré este dinero para ayudarles a pagar la boda.
Al escuchar eso, el pecho de Isaac se llenó de un calor reconfortante.
—Yo no me voy a casar, me quedaré con el señor toda la vida. Mejor déselo a Hugo.
Hugo lo fulminó con la mirada.
—Yo tampoco quiero casarme, ¿para qué querría una mujer?
—¿Y qué tal si te encuentras con alguien tan maravillosa como la señora? ¿Ahí tampoco la querrías? —se burló Isaac.
Hugo sintió que le ardían las orejas.
—Si existiera alguien remotamente parecida a la señora, jamás se fijaría en alguien como yo.
—¿Pero y si lo hiciera?
—Si por un milagro divino una mujer así me hiciera caso... pues sí, me casaría —admitió Hugo, a regañadientes.
Isaac soltó una risotada triunfal.
—¡Yo también! Vendería hasta los zapatos para pagar la boda.
Nanette no paraba de reír.
Esos dos eran un par de personajes increíbles.
De pronto, Noel tosió falsamente un par de veces.
—¿Se olvidan de que estoy aquí?
Isaac, rápido como siempre, contestó:
—Señor, lo único que decimos es que la señora es una joya única, dificilísima de encontrar.

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