Tuvo que pasar la carne por agua varias veces antes de atreverse a comerla.
De pronto, su teléfono sonó. Como el ambiente en el restaurante era demasiado ruidoso, Julia salió a la calle para tomar la llamada.
Era una clienta habitual que le rogaba que adelantara su pedido porque tenía un evento muy importante en dos semanas.
Julia revisó su cronograma en el celular y le prometió que intentaría hacer un ajuste para ayudarla.
Al terminar la llamada y girarse para volver al local, notó que una sombra pasaba rápidamente detrás de un letrero publicitario.
Pensó que solo era un transeúnte, así que no le dio mayor importancia.
Cuando terminaron de cenar, ya pasaban de las nueve y media.
Diana iba a regresar con Julia, pero recibió una llamada urgente de su abuelo pidiéndole que fuera a la casa familiar de inmediato.
—¿Quieres que te lleve? —ofreció Julia.
—No, tranquila. Pediré un taxi. Seguro es otra de las emergencias de la preparatoria de mi primo. Hoy me quedo a dormir allá.
El primo menor de Diana estaba a punto de presentar sus exámenes de ingreso a la universidad, y siempre había problemas con la escuela.
Como su abuelo ya era muy mayor y no entendía bien los trámites modernos, Diana solía encargarse de todos esos asuntos.
—De acuerdo. Vete con mucho cuidado y mándame un mensaje cuando llegues.
—Hecho.
Julia esperó hasta ver cómo el taxi de su amiga se alejaba antes de sacar sus propias llaves.
Por alguna extraña razón, sentía una presencia inquietante a sus espaldas.
Pero al voltear, la calle estaba vacía.
«Deben ser alucinaciones por no dormir bien estos días», pensó.
Sacudió la cabeza, abrió la puerta y subió a su auto.
Cerca de ahí había una preparatoria importante, y a esa hora solía haber un tráfico infernal por los estudiantes que salían del turno nocturno. Para evitar el caos, Julia seleccionó una ruta alterna en el GPS, una avenida un poco más larga pero, en teoría, más fluida.
Aunque daba más vuelta, seguiría siendo más rápido que quedarse atascada en el tráfico.
Puso la direccional y el vehículo se alejó de la zona comercial.
La ruta la llevó por calles estrechas, con poco flujo vehicular y una iluminación bastante deficiente.
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