A Dylan le daba flojera hablar de esas tonterías con Renato.
—A quién quiero y a quién odio es mi libertad. Hermano, te estás metiendo demasiado.
Abrió la puerta de su coche, se sentó y le dijo a Renato a través de la ventanilla:
—Ya que dices que todos somos Villalobos, como hermano menor te doy un consejo: tu esposa es una buena mujer que vale la pena valorar. No pierdas todo lo que tienes por esas fulanas baratas de afuera.
Sin darle oportunidad a Renato de replicar, Dylan arrancó el coche y se marchó.
El lunes se celebró con gran pompa la segunda conferencia de prensa del Grupo Villalobos.
Dylan nunca fue de los que se rinden fácilmente; al contrario, ante las dificultades se volvía más valiente.
Además, el desarrollo de productos para la piel no era el fuerte del Laboratorio Génesis; el campo médico era el verdadero paraíso de Dylan.
Antes de que comenzara la conferencia, el Grupo Villalobos filtró a los medios que los nuevos productos por lanzarse serían una bendición para los pacientes atormentados por enfermedades.
La salud es, hasta ahora, el problema más difícil de conquistar para la humanidad.
Como dice el dicho: «La salud no tiene precio, pero enfermarse cuesta caro».
Algunas personas, aunque tengan fortunas inmensas, no pueden evitar verse acosadas por la enfermedad.
Y mucho menos aquellas familias comunes que no son ricas; enfermarse significa tirar dinero, y nadie quiere entregar su riqueza ganada con tanto esfuerzo al hospital.
Bajo la mirada de todos, llegó la segunda conferencia del Grupo Villalobos.
En el evento, el personal mostró sucesivamente varios instrumentos de revisión médica.
Uno de ellos realmente prometía facilitar la atención médica para la gente común.
Era una cápsula de chequeo multifuncional muy avanzada.

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