Nancy tomó un martillo y rompió con fuerza la última foto de pareja.
Los trabajadores estaban asustados por la mirada aterradora de su empleadora y se apartaron, temiendo que la ira los alcanzara a ellos.
Cuando Santino Benítez llegó tras recibir la noticia, descubrió que el nido de amor que había construido con tanto cuidado para él y Alicia se había convertido en ruinas.
Nancy salió del dormitorio principal con el martillo en la mano y preguntó con una sonrisa fría:
—Querido esposo, ¿te gusta este regalo?
Nancy admitía que propuso la alianza matrimonial con la familia Benítez en un impulso de despecho.
Estaba furiosa porque Máximo la ignoraba y por todas las cosas crueles que él había hecho por Nina.
Pero después de que pasó el enojo, Nancy se fue calmando.
Era joven, tenía una vida por delante, y no podía vivir eternamente resentida por un hombre.
Después de pensarlo, quiso intentar llevar una buena vida con Santino.
La familia Villalobos y la familia Benítez eran dos de las Tres Familias de Puerto Neón; eran del mismo estatus y todos veían con buenos ojos su unión en la boda.
Pero en la noche de bodas, Santino trajo a una mujerzuela de un bar para molestarla.
Ella se enojó mucho en ese momento, pero cuando se le bajó el coraje, decidió hablar con él.
Para su sorpresa, después de esa noche, Santino desapareció como si se lo hubiera tragado la tierra y no volvió a su nuevo hogar.
Tras investigar y seguirlo, descubrió que Santino pasaba todas las noches en este lujoso departamento.
Lo que más le dolió fue ver que este lugar estaba lleno de rastros de Alicia.
Ya era suficiente con no poder tener a Máximo, pero que Santino también la humillara de esa forma era inaceptable.
Por eso llamó a una docena de trabajadores con herramientas para destrozarlo todo.
Los guardias de seguridad habían subido a preguntar, pero Nancy declaró que era la esposa legítima del dueño.
Dijo que su marido tenía a una amante allí y que ella había venido a atraparlos.
Los guardias no se atrevieron a meterse y se limitaron a avisar al dueño lo más rápido posible.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Tan Bruja