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No Tan Bruja romance Capítulo 1126

Nancy señaló a Gabriel con el dedo.

—Ese maldito escuincle me disparó con la resortera.

Renato no podía creer que en menos de diez minutos su hijo ya hubiera causado un desastre.

—Gabriel, ¿por qué le disparaste a tu tía?

Gabriel ya conocía a Nancy.

Aunque la relación tía-sobrino era nula, seguían siendo familia de sangre.

Gabriel respondió con arrogancia: —Ella me engañó. Dijo que si atropellaba a la mujer mala y al bebé de su panza me daría un premio. Pero la mujer mala no se murió y por su culpa le pegaron a mi mamá.

Por eso, cuando Gabriel vio a Nancy de nuevo, le apuntó al ojo con la resortera.

Andrea estaba a punto de explotar de rabia contra el niño y le soltó una bofetada.

Al fin y al cabo era un niño de cinco años; el golpe lo tiró al suelo.

Renato quiso defender a su hijo, pero no le salían las palabras.

Con la emergencia, Andrea no perdió tiempo educando al niño y llevó a Nancy al hospital a toda prisa.

Nadie esperaba que una canica tuviera tanta fuerza: el ojo izquierdo de Nancy estaba gravemente dañado. Quedó ciega de ese ojo.

El incidente causó un gran revuelo en la familia Villalobos, y Gabriel debía ser castigado.

Pero Renato ya había perdido a Yolanda; no podía permitir que le pasara algo a su hijo.

—Nancy solo perdió un ojo, pero mi hijo perdió a su madre. ¿Qué más quieren de él?

Frente a los reproches de sus padres, Renato contestaba con descaro.

—Yo educaré a mi hijo, y les pido que no hagan este asunto más grande.

—Además, esta es la familia Villalobos. Si mi hermana ya se casó, que no venga a cada rato a la casa materna.

—Si se dedicara a vivir su vida con Santino, ¿habría pasado esto?

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