Ramiro no entendía. —¿Entonces cómo fue que Matías copió la música de la señorita Villagrán?
Nina señaló el fondo del video.
—Ese centro comercial tenía mucha gente en ese momento. Cuando Simón me grabó, había muchos curiosos alrededor.
—Mi talento musical se despertó hace unos cinco años, y «Aquí contigo» fue la primera canción que compuse después de eso. También es la que menos me satisface.
Ramiro puso cara de confusión. —¿La que menos te satisface?
Máximo intervino: —Quiere decir que cuando despertó su talento, compuso muchas canciones seguidas. Comparada con las otras, «Aquí contigo» es la que menos le gusta.
Nina le levantó un pulgar a Máximo. —Nadie me conoce como mi Ximito.
Ramiro se quedó sin palabras.
El éxito de «Aquí contigo» era evidente con las cifras.
¿Una música tan increíble y para Nina era la más floja?
Sentía que detrás de esa frase se ocultaba una verdad monumental, pero su cerebro no daba para más en ese momento.
Nina sacó la memoria USB y se la dio a Ramiro.
—Rami, lo que sigue depende de ti.
Ramiro asintió apresuradamente. —Despreocúpese, señorita Villagrán. Le garantizo que limpiaremos su nombre en tiempo récord.
Ramiro publicó el video en internet rápidamente.
La opinión pública estaba totalmente del lado de Matías, dado su prestigio.
Pero cuando vieron a Nina sentada al piano tocando la melodía completa de «Aquí contigo», los curiosos que no sabían la verdad entendieron todo al instante.
Ya no hacía falta explicar quién plagió a quién.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Tan Bruja