Entrar Via

¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 419

Cuando Estrella recién se casó, Isidora intentó aplicarle ese mismo castigo para marcar territorio: cepillar alfombras con un cepillo diminuto y lavar cortinas a mano. Pero esa vez, Alonso protegió a Estrella y ella no tuvo que arrodillarse. Aquella vez Isidora no logró nada, ¡pero ahora Estrella se las estaba cobrando!

Al ver las caras largas de ambas, Estrella dijo:

—¿Qué pasa? ¿No quieren? Pues entonces no comen.

Isidora sentía que se le nublaba la vista. Estrella le estaba devolviendo cada palabra y cada acción. Todo se le regresaba.

—Por cierto, Mónica ya comió. Sandra hizo su parte del trabajo —agregó Estrella.

Al saber que Sandra había hecho el trabajo de Mónica, Isidora y Mariela sintieron envidia, pero sabiendo que Yolanda Galindo no era una mujer fácil, supieron que Sandra estaba ahí solo para cuidar a Mónica. No se atrevían a pedirle ayuda.

—Nos morimos de hambre, ¿podemos comer primero? —suplicó Isidora entre dientes.

—Sé que fueron a casa de los Castañeda y a buscar a Marcelo. Sé lo que dijeron. Cuando ustedes intentaron destruirme, iban con todo. ¿De verdad creen que ahora voy a tenerles consideración por los viejos tiempos?

Si las cosas hubieran salido como ellas querían, Estrella estaría acabada, muerta. Pero las cosas no salieron así.

Estrella las miró con una sonrisa que les heló la sangre.

—No se tarden mucho, o se van a quedar sin cenar también —dijo con tono gélido.

Hoy les había asignado una tarea titánica.

Excepto la primera vez, Isidora nunca creyó en los embarazos posteriores de Estrella. Incluso dudaba del primero.

—Ja. ¿Que no lo retuve? —soltó Estrella con ironía.

Isidora y Mariela no se atrevieron a responder. Recordaron que Estrella había estado armando un escándalo diciendo que Mónica era la culpable de su aborto. Había quemado la casa de los Galindo y destrozado otras dos propiedades. Esa pregunta retórica de Estrella hizo temblar a Isidora. La mirada de su nuera era insoportable.

—Deja de hacerte la víctima. Tú eres la que nos hace daño a nosotros. ¡Nadie en esta casa está tan aburrido como para andar haciéndote cosas! —se defendió Isidora.

Estrella no respondió.

Isidora empezó a sentir miedo... ¿Y si era verdad que Mónica tuvo algo que ver con la pérdida del bebé?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!