- Hola, cuñada. ¿Qué haces aquí tan temprano? – Dijo Chole levantándose del sofá. Llegó hasta la sala donde estaba Ivanna, su única amiga y también hermana de su esposo Dante Montenegro.
Ivanna la saludó de beso en la mejilla y luego la miró de pies a cabeza, siempre en desacuerdo en como vestía su amiga, parecía una anciana, no lucia para nada su sexy cuerpo virginal.
- Quiero invitarte a una fiesta este viernes ¿Qué dices? – Preguntó.
Chloe suspiró, siempre era lo mismo, Ivanna podía salir a tantas fiestas quisiera, no le importaba si causaba escándalos a la familia, porque Dante siempre la protegía como su pequeña hermana menor.
- No – Fue la respuesta de siempre de Chloe, camino hasta el sofá y se sentó con elegancia, manteniendo su espalda recta.
- Por favor, necesitas distraerte – Ivanna se sentó muy diferente, se dejo caer sobre el sofá y subió ambas piernas cruzándolas – Necesitas sexo, mucho sexo – Dijo.
Chloe su coloro ante esas palabras, miro a los lados esperando que nadie haya escuchado.
- Cállate, o pueden crearse rumores – Siseo.
Ivanna arqueo las cejas y puso los ojos en blanco.
- ¿Qué rumores? ¿Qué el estúpido de mi hermano jamás te ha cogido? - Cruzo los brazos y la miro.
- Todos los que trabajan aquí saben eso, saben lo desdichada que eres – Soltó – Vamos, acompáñame, te vas a divertir – dijo nuevamente, pero ahora era más súplica.
Chloe negó, ella no podía arriesgarse a ir a un lugar donde Ivanna estaría, era obvio que sería un escandalo y si ella estaba involucrada sería un desastre.
Ivanna ya no siguió insistiendo, aunque era hermana de Dante, para ella la amistad con Chloe era más importante y se sentía mal por ver a su amiga ser tan desdichada.
Chloe es la esposa del poderoso Ceo Dante Montenegro, el hombre más poderoso del país, con una fortuna que sobrepasa los límites de cualquiera.
Su matrimonio fue un simple arreglo entre familias, cuando ella cumplió la mayoría de edad, tuvo que dejar sus estudios para casarse con él.
Al principio le gusta la idea de ser la esposa del magnate Dante Montenegro, se mostró amable, atento, cuando fueron presentados, pero todo cambio después de la boda.
Su primera noche, donde ella pensaba en entregar su virginidad a su ahora esposo, él simplemente se marchó, sin decir nada, ni una sola explicación.
Eso solo fue el inicio de su aburrido matrimonio, pues Dante jamás le dirigía la palabra a no ser que fuera algo relacionado con algún evento público al que ella debía asistir como lo que era su esposa.
Frente a ojo del mundo entero eran el matrimonio perfecto, pero en aquella enorme mansión eran simples desconocidos.
Ni siquiera se veían durante el día y menos en las noches, tenían diferentes horas para desayunar, almorzar e incluso cenar, aunque era raro que él cenara en la mansión, normalmente llegaba tarde solo a dormir y ya.
Sus ojos se llenaron de lágrimas, pero no de tristeza, sino de odio, aquel hombre al que se había atado cuatro años, que no la tocaba por nada del mundo, se la pasaba follando tantas veces quisiera y ella estaba ahí secándose.
- Maldito infeliz – Soltó molesta bloqueando su celular, suspiró y limpio sus lágrimas, volvió a abrir el mensaje mirando a detalle cada imagen
– Vaya, lo tiene grande – Susurró, mientras hacia zoom a una de las imágenes que mostraba la longitud de su esposo en todo su esplendor.
- Espera, si él me es infiel, ¿Entonces por que le debo fidelidad? – Dejo el teléfono sobre el escritorio.
Tomó de nuevo su teléfono, pero ya no para ver las fotografías del estúpido infiel de su esposo, sino para llamarle a Ivanna.
- ¿A qué hora es la fiesta? – Preguntó una vez que Ivanna contesto.
Ella, fue casada a sus dieciocho años con un hombre que le prometió todo, había cumplido de alguna manera, pues no le faltaba nada económicamente.
Pero le faltaba algo muy importante, ser satisfecha como mujer, tener a un semental que la follara tan duro, tan brusco.
Y ahora cuatro años de ese matrimonio se daba cuenta que su esposo el poderoso Dante Montenegro, jamás sería ese semental.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....