Chloe se encerró en su recamara, estaba asombrada de lo que Dante acababa de decirle, ¿Ahora si quería sexo? Que idiota, era obvio, al parecer haría cualquier cosa por obtener el divorcio, pero ella no podía simplemente aceptarlo, podría descubrir que ella es Gala, y aun no la descubriera se daría cuenta que ya no es virgen.
- No, no, eso si que no, no puedo acostarme con él siendo Chloe, se podría arruinar mi venganza – Dijo mientras caminaba de un lado a otro.
Camino hacía el baño, tomaría una ducha y después iría a dormir, mañana tenía ya su día planeado, así que tenía que descansar esa noche.
*****
La mañana llegó, Chloe se arreglo con un traje de sastre, la falda era corte A largo hasta las rodillas una blusa blanca un saco, el traje era bonito, sin embargo no acentuaba para nada su cuerpo, la hacía verse cuadrada, más grande de la edad que tiene, sobre todo con aquel moño elegante que usaba desde que se casó.
- Cierto, me veo vieja – Susurro mirándose al espejo, definitivamente debía cambiar su guardarropa, tal no vez sexy como vestía Ivanna, pero si usaría ropa que se vea más acorde a su edad, claro manteniéndose como la esposa de Montenegro.
Tocaron la puerta entró el ama de llaves con una charola con un vaso de jugo de naranja, ella acostumbraba a tomarlo todos los días.
- Señora, buenos días – Dijo acercándose a ella.
Chloe solo sonrió y tomó el vaso y bebió de él.
- El señor la espera para desayunar – Dijo.
Chloe casi se ahoga con la bebida, tomó la servilleta para limpiarse con delicadeza, miro al ama de llaves sin entender.
- Solo ordeno que le informáramos – Dijo la mujer sin entender.
Chloe suspiró, miro la hora de su reloj aun tenía tiempo para reunirse con Ivanna, por lo que tendría que desayunar con Dante, tal vez era parte de su estúpido plan de anoche.
Sonrió, no podía rechazar el desayuno con él, dejaría que continuara con su plan, ella continuaría con su venganza, por supuesto el sexo entre ellos no era una opción, Dante solo tendría sexo con Gala, con Chloe no pasaría, sería parte de su venganza, hacerlo sufrir, rogar por sexo con su esposa de papel.
Llegó al comedor, ya estaba ahí, sentando en la silla principal, seria la primera vez en cuatro años de casados que desayunarían juntos.
- Buenos días – Dijo tomando asiento con tranquilidad en la silla a un costado de él. - ¿Así que continuaras con esa idea de conocernos? – Preguntó mientras acomodaba la servilleta sobre sus piernas.
- Si, Chloe – Respondió, hizo una seña para que empezaran a servir el desayuno.
- Solo fruta – Dijo ella a la empleada.

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