Dante era su hermano mayor, él la cuidaba de su madre quien quería que se convirtiera en una hija perfecta, recatada, mejor dicho una muñeca a la que pudiera manejar a su antojo, pero eso jamás pasaría, ella no se casaría con un hombre por órdenes de su madre, tampoco de su abuelo, aunque él no estuviera pensando en ello dado a que para el abuelo Damon el heredero de la dinastía Montenegro es Dante y ella es su nieta menor, con quien se casara le tenía sin cuidado, no es que no la quisiera, pues incluso Damon a veces la protegía de Eva, simplemente le daba más libertad a ella.
Recibió otro mensaje, pero no del teléfono de Ivanna Montenegro, si no de Ivy, una sonrisa se dibujo al ver de quien era, Aleks, él diario le mandaba un par de mensajes, a veces solo deseándole un gran día, otras unos muy candentes, diciéndole todo lo que le haría la próxima vez que se reunieran, y por supuesto que cumplía, ella no era ninguna pura, lo sabía, ya se había costado con varios hombres, pero solo Aleks había logrado satisfacerla totalmente y solo por él le gustaba ir a Seda Negra.
- Tan sexy – Dijo con una leve sonrisa, ese mensaje era de buenos días.
Ella era muy atrevida, le gustaba provocar a los hombres, sobre todo a Aleks, así que no dudo en mandarle una fotografía de ella en lencería sexy, solo se veía hasta el inicio sus labios, donde ella mostraba su lengua de manera sensual, al pie de la imagen le deseaba una linda semana.
Guardo ambos teléfonos, se dispuso a comer sus panqueques, parecía una niña al comer ese tipo de desayunos, pero a ella le gustaba.
*****
Del otro extremo de aquel restaurante, un hombre observaba a aquella rubia comer tranquilamente, su teléfono sonó, al abrirlo, la imagen de una sexy mujer en lencería muy provocativa apareció, al pie de la imagen un mensaje “Ten linda semana” él sonrió, levantó su mirada hacia la rubia, tomaba malteada de chocolate.
- Ivanna Montenegro – Susurró con una leve sonrisa, sus ojos verde jade no podían apartarse de aquella sexy rubia, vestía un elegante traje oscuro a la medida, su cabello castaño oscuro peinado perfectamente y una espesa barba de candado.
- Señor, hoy tiene una agenda muy apretada – Dijo su asistente extendiéndole una tablet que con llevaba toda la agenda que debía llevar durante la semana.
- Cancela la reunión con los socios, no me interesa escuchar sus estupideces – comentó, devolviéndole la tablet.
Su mirada se levantó de nuevo hacia Ivanna, ella ya había terminado y estaba pagando la cuenta.
- Sexy – Susurró, devorándola con la mirada al momento que ella se levantó, llevaba puesto un conjunto de un short corto blanco y una blusa sin mangas con un escote profundo que hacían resaltar sus senos, pero sin llegar a verse vulgar.
- ¿Señor? – Preguntó su asistente, él sabía a quien veía.
- Ya sabes que hacer, manténganla vigilada, quiero saber que hace cuando no está en Seda Negra – Se levantó y se acomodo su traje elegante – Que ningún hombre se acerque a ella – Le dirigió la mirada.

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