Capítulo 159
Al despertar, Chloe seguía en brazos de Dante. El camisón estaba enrollado en su cintura; él no había dejado que se cubriera, insistiendo en sentir sus tetas contra su piel durante toda la noche.
Ella levantó la mirada y se quedó fija en el rostro de Dante. Dormido, no quedaba rastro del CEO que imponía respeto y temor a los demás. Chloe delineó su cara con la punta de los dedos, bajando con suavidad hasta detenerse en sus labios. Eran carnosos, definidos y la besaban con una intensidad que la desarmaba.
Después de lo que él le había dicho anoche mientras se la cogía, Chloe no podía evitar aferrarse a la esperanza de que esos labios y esas manos fueran, a partir de ahora, propiedad exclusiva de su cuerpo.
Dante se movió y abrió lentamente sus ojos azules para encontrarse con los de ella. El rostro de Chloe estaba sonrojado y sus ojos brillaban con una ternura que a él empezaba a resultarle extrañamente agradable.
- Buenos días -susurró ella.
-Hola - Respondió él, mientras bajaba la mano de su cintura hacia su nalga con lentitud.
Chloe se pegó más a su cuerpo, sintiendo su erección presionando entre sus piernas.
- ¿Saldrás? -preguntó ella.
-No. Mi agenda está libre hoy - respondió Dante.
Había despejado su fin de semana como lo hacía normalmente para poder disfrutar de su estadía con su prostituta. pero él mismo había terminado la noche anterior con Gala, por lo que ahora el día estaba totalmente libre.
- ¿Tú qué piensas hacer? -preguntó él.
Chloe se pasó la lengua por los labios, pensando en su día. Normalmente se quedaba encerrada o salía con Ivanna, pero su amiga estaba demasiado ocupada con su mafioso.
- Quería ir a comprar unas cosas para el viaje de mañana- respondió ella.
- ¿No habías comprado ya todo hace unos días?
-cuestionó Dante.

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