Capítulo193 Chloe revisó la foto y suspiró al ver que Dante seguía serio mientras ella sonreía de oreja a oreja.
Justo cuando iba a pedirle que se tomaran otra, sintió las manos de él recorriendo su cuerpo. Una de sus manos subió y le apretó un pecho por encima de la blusa, mientras la otra, con un movimiento rápido, le desabotonó los jeans y se coló bajo el encaje de su braga.
- Dante - jadeó ella, apretando los muslos y mirando a los lados, esperando que nadie los viera en ese lugar abierto.
Dante no se detuvo. Pegó su cuerpo al de ella por la espalda, dejando que sintiera su dureza contra sus nalgas, mientras sus dedos hacían movimientos circulares en su clítoris.
- Pueden ver... - dijo ella, pero su voz se cortó al sentir cómo los dedos entraban en su interior- ¡Oh, joder, asi!
Chloe empezó a mover las caderas, levantando más las nalgas para restregarlas contra el miembro duro de Dante.
Dante se detuvo en seco al escuchar las voces de un grupo de turistas que se acercaba por el sendero principal. Soltó una maldición entre dientes y miró a los lados buscando una salida rápida. Encontró una entrada oscura entre unas formaciones rocosas y, sin soltarla, cargó a Chloe de la cintura para llevarla hasta allí. No iba a dejar que unos extraños interrumpieran el momento.
- Te dije que nos podían ver - susurró ella con la respiración entrecortada.
Dante la pegó contra la pared de piedra y la miró fijamente a los ojos. Sin decir nada, le bajó los jeans hasta los tobillos y le separó las piernas.
Volvió a introducir sus dedos sin darle tiempo a reaccionar, buscando su humedad de inmediato.
Chloe soltó un gemido que fue silenciado por un beso ardiente de Dante. Él movía los dedos con precisión, entrando y sacándolos mientras su lengua recorría la boca de ella con la misma intensidad.
- ¿Quieres que me detenga? - preguntó Dante al terminar el beso, ralentizando el movimiento de sus dedos.
Los dedos y la lengua de Dante la llevaron al límite hasta que las piernas le fallaron por la intensidad del orgasmo. Dante la sujetó de la cintura con una mano mientras con la otra le subía los jeans para acomodarlos.
- ¿Estás bien? - preguntó él con una sonrisa oscura.
- No me jodas así... ahora solo quiero coger - soltó ella recuperando el aliento y haciendo un mohín de frustración.
Dante soltó una carcajada ronca y la estrechó contra él, hundiendo el rostro en su cuello para aspirar su aroma una vez más.
- Entonces, vamosa la cabaña, señora Montenegro - susurró con su voz ronca Chloe se mordió el labio inferior mientras sus dedos se enredaban en el cabello sedoso de Dante. Todo en ese viaje estaba saliendo perfecto.
Le fascinaba la forma en que él la trataba: con una mezcla de ternura y dedicación que la hacía sentir especial. Aunque en el fondo temía que no fuera amor real, prefirió no cuestionarlo y aferrarse a esa pequeña ilusión mientras durara.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....