Capítulo 201
Chloe admiraba el bar. Las luces eran tenues, apenas lo suficiente para distinguir las siluetas de los clientes que se movían entre el humo y el aroma a alcohol caro. El lugar estaba incrustado en el acantilado, con ventanales que daban directamente al vacío.
Dante la miró de reojo y sonrió. Tomó su mano, entrelazando sus dedos con los de ella, y la guio abriéndose paso hacia la zona VIP.
- Esto es impresionante - dijo ella, mirando por el ventanal que dividía la zona. Estaban en la segunda planta, lo que le daba una vista asombrosa de la planta baja.
Dante tomó asiento en el sofá de cuero. El mesero entró con una botella del mejor y más caro whisky; tras preparar dos vasos, se retiró en silencio.
Dante tomó uno y bebió un sorbo sin dejar de observar a Chloe, que seguía de espaldas a él.
El vestido que había elegido personalmente para ella le quedaba jodidamente perfecto. La tela se ceñía a sus curvas, con la espalda descubierta hasta el inicio de su cintura, haciendo que sus nalgas se vieran redondas y firmes. El corte terminaba justo al inicio de sus muslos, dejando a la vista sus piernas largas y tonificadas. Dante dejó que su mirada recorriera cada centímetro de su silueta.
- Ven aquí - ordenó con voz ronca.
Chloe se giró. El frente tenía un escote en V profundo, lo justo para ser provocador sin llegar a verse vulgar. Aunque a Dante le encantaba la figura de su esposa, le hervía la sangre de solo pensar que otros ojos pudieran recorrer lo que era suyo.
Al tenerla lo suficientemente cerca, la tomó de la cintura con su mano desocupada para hacerla sentarse a horcajadas sobre él.
- ¿Cogeremos aquí? - preguntó ella con diversión en sus ojos mientras se mordía los labios.
Dante soltó una carcajada sin apartar la mirada de ella.
- ¿No querías hacerlo en un baño público? - preguntó él.
Chloe se encogió de hombros con inocencia fingida.
- Mientras sea contigo, no importa coger en medio de la nada -susurró ella, acariciando los labios de Dante con la yema de sus dedos.
- Lo pensaré entonces-dijo él- Ahora bebe un poco.
Le acercó el vaso con lentitud. Chloe dudó unos segundos; no era de beber mucho, apenas toleraba el vino y el whisky solo lo había probado una vez hacía años por insistencia de Ivanna. Pero estando con Dante, quería intentarlo de nuevo; tal vez esta vez el sabor fuera distinto.

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