Capítulo 208
Chloe vio entrar a Dante y supo de inmediato que estaba furioso. Intentó acercarse para calmarlo.
- ¿Qué tienes? - preguntó, poniéndose frente a él.
Al intentar tomar sus manos, Dante la empujó bruscamente y ella casi cae al suelo.
- ¡Carajo! - soltó Dante, reaccionando al instante y acercándose a ella- ¿Estás bien?
Chloe asintió nerviosa. Lo había visto enojado antes, pero jamás la había tratado de esa manera.
Dante la tomó de los hombros, tratando de controlar la respiración.
- No debí... me tomaste de sorpresa, yo... - dijo Dante, sin poder ordenar sus palabras.
- Descuida, tampoco debí acercarme así si estás enojado - susurró ella, forzando una sonrisa.
Dante la miró. Sabía que esa sonrisa era fingida y sintió un nudo en la garganta. Tragó saliva y la abrazó con fuerza.
- Chloe... eres demasiado para mí - susurró.
Ella no dijo nada, sorprendida por la confesión, pero respondió al abrazo desesperado. Se quedaron en silencio unos minutos.
- Tenemos que arreglarnos para la inauguración - dijo él, después de haberse controlado. Se apartó un poco y acarició su mejilla con ternura.
- Sí. Ivanna y yo pensamos en usar una de las recámaras extras para arreglarnos -dijo ella con una sonrisa-¿Te molestaría?
Dante negó y besó su frente.
- Es tu mansión, puedes hacer uso de ella como quieras -dijo él, acercando sus labios a los de ella.
- Bien -respondió ella-¿Sigues molesto?
Dante suspiró. Sabía que no debió actuar así frente a ella; Chloe no tenía la culpa de su pasado.
Chloe, no es contigo... solo que todavía no puedo - dijo él resignado.
Te entiendo, pero mi pregunta es si seguías molesto - ella rodeó su cuello con las manosPorque leí en internet que una manera perfecta de quitar el enojo es cogiendo en la ducha.
Dante soltó una media sonrisa, mientras la acercaba más por la cintura.
- Sí, hazlo -ella rodeó su cuello con las manos- Te prometo que te haré muy feliz, Dante.
Damon Montenegro estaba en su villa, disfrutando del atardecer. Su retiro era tranquilo; dejar a Dante al frente no había sido un error. Su nieto había Ilevado al Grupo Montenegro a la cima, superando lo que él mismo o Damián lograron en su momento.
Suegro, aquí tiene -dijo Eva, llegando con una charola y el té de la tarde.
- Eva. Has pasado muchos años viuda - comentó Damon con una leve sonrisa- ¿Nunca quisiste volver a casarte? ¿Enamorarte de nuevo?
Eva dejó la charola sobre la mesa y se sentó frente a él, acomodándose el vestido con elegancia.
- ¿Para qué? El amor duele - dijo ella mientras servía el té para ambos.
- Lo sabes, ¿verdad? -preguntó Damon tomando la taza- Lo que hicieron Damián y Catherine...
Eva mantuvo la mirada fija en la taza. Sus ojos se entristecieron y se llenaron de lágrimas al instante.
- Eso quedó en el pasado - dijo con la voz cortadaAdemás, no hay forma de odiarlos o reprocharles nada. Ambos murieron el mismo día, al mismo tiempo, en el mismo accidente.
Eva se limpió una lágrima con discreción, tratando de recuperar la compostura. Damon la observó en silencio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....