Capítulo 279
Chloe llevó a Dante a la recámara principal. Él recorrió el espacio con la mirada; era diferente a la habitación que compartían en la mansión, destacando por sus grandes ventanales que ofrecían una vista magnífiça de la ciudad.
- ¿Me puedo quedar toda la noche? - preguntó él con una sonrisa, mientras empezaba a deshacer el nudo de la bata de seda.
- Por supuesto que sí, te necesito, Dante -dijo ella.
La bata se deslizó por sus brazos. El camisón de seda le quedaba holgado; Dante trató de retirarlo, pero ella se lo impidió.
- He subido de peso... -dijo en voz baja- Estoy gorda.
Chloe bajó la mirada avergonzada. A pesar de que deseaba estar con él, temía que a Dante no le gustaran los cambios en su cuerpo debido al embarazo.
- Llevas a mi hijo en tu vientre...No estás gorda - dijo él.
Chloe levantó la mirada y suspiró. Dejó que Dante le quitara el camisón, que cayó al suelo. Él la recorrió con la vista hasta detenerse en su vientre, que ya se notaba abultado.
- Te ves hermosa - susurró, pasando la mano por la curva de su vientre.
Dante subió las manos hacia sus pechos y empezó a masajearlos con firmeza.
- No me jodas, te crecieron - dijo, mientras jugaba con sus pezones.
- Están sensibles - advirtió ella, soltando un jadeo.
Dante no dijo nada; simplemente se inclinó hacia ella y la besó con pasión. Su lengua se adentró en su boca explorando con intensidad cada rincón, mientras sus manos liberaron sus pechos y bajaron directo a sus nalgas. Les dio un leve azote y después la cargó de un tirón, haciendo que ella enredara sus piernas alrededor de él.
Dante la llevó directo a la cama y la depositó con delicadeza. Se deshizo del resto de su ropa sin quitarle los ojos de encima, separó sus muslos y se inclinó para besarlos, deslizando su lengua mientras subía lentamente hasta su intimidad ya húmeda.
Chloe soltó un gemido corto y enterró los dedos en el cabello de Dante, arqueando la espalda cuando sintió el primer contacto de su lengua.
Dante usó sus dedos para abrirle los labios y metió la lengua lo más profundo que pudo, mientras con el pulgar presionaba y frotaba su clítoris con fuerza.
- Oh, Dante, te extrañaba tanto - gimió ella, sacudiendo las caderas contra su cara.
Él no se detuvo. La sujetó de los muslos para mantenerla abierta y aumentó el ritmo, succionándola con fuerza mientras sus dedos se empapaban por completo.
Dante subió la mirada un segundo, con los ojos oscuros y la cara mojada por ella.
- Estás empapada, Chloe - dijo con voz ronca.
Sin darle tiempo a responder, volvió a bajar la cabeza, centrando toda su atención en el punto más sensible hasta que ella empezó a temblar, al borde de venirse.
- ¡Oh, Dante! - gimió con fuerza, enredando sus piernas alrededor de su cabeza mientras los espasmos del orgasmo sacudían su cuerpo.
Entró en ella de nuevo de una estocada firme, haciendo que Chloe gimiera y se arqueara. Empezó a moverse en un ritmo pausado y firme; ella lo seguía con sus movimientos de caderas, mientras unían sus labios en un profundo beso.
Dante sujetó sus manos sobre la almohada, entrelazando sus dedos mientras mantenía el vaivén constante.
- Sí, más... más, Dante, dame más duro - gimió ella, dejando escapar sus gemidos sin contenerse.
Dante llevó sus labios al oído de ella y mordió su lóbulo. Salió de ella una vez más y se quedó sin moverse por unos largos segundos.
- ¿Dante? -susurró ella.
- Chloe... -Dante deslizó su lengua en su oreja, mientras volvía a entrar en ella de manera lenta.
Chloe suspiró y cerró sus ojos disfrutando de ese instante, sin imaginarse que él no había terminado de decir sus palabras.
- Te amo.
Chloe abrió los ojos de golpe y buscó su mirada.
Dante sonrió con ternura y, sin dejar que ella respondiera, entró de una sola estocada, fuerte y brusca, provocándole un gemido que él mismo ahogó con un beso apasionado.
La sujetó con firmeza de las caderas y empezó a embestirla con un ritmo rápido y brusco, como ambos disfrutaban. Ella apretó las piernas alrededor de su cintura y enterró las uñas en su espalda, disfrutando de la fuerza de sus estocadas en su interior.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....