Capítulo 247
El rostro de Dante reflejó una mezcla de emociones.
Saber que Chloe había visto esas imágenes lo alarmaba; temía que lo despreciara en cuanto supiera toda la verdad detrás de lo ocurrido.
¿Fue bajo los efectos de la droga? - preguntó ella, tomando sus manos.
Notó que él estaba completamente rígido.
- Al principio sí -respondió él, sin apartar la mirada de ella.
Dante respiró hondo, tratando de controlar la tensión en su cuerpo. Sabía que no podía mentirle.
- Estuve en ese lugar alrededor de seis meses -empezó a decir- Para mi familia fueron solo un par de días, antes de la muerte de mi padre.
Chloe frunció el ceño, confundida. No entendía cómo su secuestro había pasado desapercibido para los Montenegro durante tanto tiempo.
- Cuando cumplí quince años, mis padres decidieron enviarme a un internado al otro lado del mundo. En ese entonces yo era muy obediente y, aunque no me agradaba la idea de alejarme de la familia, acepté - continuó él.
Dante hizo una pausa, manteniendo la mirada fija en Chloe.
- Me privaron de mi libertad en cuanto bajé del avión. El chofer resultó ser un farsante y entonces empezó esa tortura en ese lugar: el invernadero -dijo con frialdad Chloe mantenía sus manos sobre las de Dante. Notó que la tensión de su cuerpo se convirtió en un ligero temblor.
Por un momento pensó en detenerlo, viendo lo difícil que le resultaba hablar de eso, pero sabía que necesitaba liberar ese pasado para superarlo.
- Ahí empezaron a hacerme una serie de estudios -continuó él- Me extraían sangre sin importarles la cantidad. Pero no era el único; había más jóvenes, algunos llevaban ahí varios meses más que yo.
Dante hizo su cabeza de un lado a otro, sintiendo la tensión sobre sus hombros.
Detenerse ya no era una opción, tenía que decirle todo a Chloe antes de que alguien más lo hiciera, suficiente había sido con que Arango le haya mostrado esas imágenes.
- Nos trataban como simples suministros para sus experimentos. No sabíamos qué buscaban exactamente, solo que cada día regresaban por más sangre o nos inyectaban sustancias que nos mantenían sedados- Continuo - Pero, tal vez estar sedados era lo mejor que podía pasarnos....
Dante soltó una risa amarga. Bajó la mirada hacia los hombros de Chloe y apretó los dientes, dominado por la rabia y la impotencia de recordar esos meses en el invernadero.
- Un día llegaron y ya no me sacaron sangre, ni me sedaron - suspiró con pesadez- El verdadero infierno empezó ese día. Me inyectaron una droga que me hizo perder el control de mi cuerpo, aunque era consciente de todo lo que hacía. Me encerraron en una habitación con una joven, tal vez de mi edad, y me obligaron a abusar de ella.
Dante hizo una pausa y tomó una gran bocanada de aire para soltarlo lentamente.
- Al ver que Xavier no oponía resistencia, empezaron a darle ciertos privilegios y a bajar la guardia con él. Fue entonces cuando nos aliamos.
Dante apartó a Chloe de él, incapaz de sostenerle la mirada en ese punto de la confesión.
- Llegó un momento en que dejaron que nosotros mismos nos administráramos la droga, pero no lo hacíamos. Fingíamos hacerlo y aun así abusábamos de ellas. Las golpeábamos, las hacíamos gritar y pedir clemencia, hasta que en algún momento dejaban de moverse; no sabía si estaban con vida -confesó con falsa frialdad - Era la única forma de que no sospecharan que estábamos limpios.
Chloe se quedó en shock al escuchar esa confesión tan cruel. Las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas y, sin poder evitarlo, su cuerpo comenzó a temblar.
Dante suspiró. Tenía los ojos rojos por la rabia y el arrepentimiento. Jamás había olvidado el infierno que vivió ahí; no se lo había contado a nadie, ni siquiera al especialista que lo atendió por órdenes de su abuelo. Simplemente había aprendido a vivir con ese peso.
- Él dijo... me quería llevar ahí, dijo que me forzaría a tener relaciones con él y que tú estarías en primera fila... - soltó Chloe con la voz quebrada-.
Julián Arango, me iba a llevar al invernadero.
Dante se tensó al instante y la miró fijamente, con una expresión de terror. El solo pensamiento de Chloe en ese lugar, sufriendo a merced de Julián Arango lo que él mismo le causó a esas mujeres del pasado, lo hacía enfurecer.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....