Capítulo 301
Dante empezó a abrir los ojos. Trató de moverse, pero estaba atado de pies y manos a una camilla.
Al mirar a su alrededor, el lugar se le hizo familiar.
Tragó saliva al ver que varios médicos con mascarillas se acercaban a él.
- Este es el sujeto número uno -dijo el líder de los científicos- Extraeremos su sangre para analizar por qué la droga es compatible con él.
- ¿Y si no funciona? -preguntó uno de ellos.
- Entonces abrirán su cuerpo para averiguar qué lo hace compatible -dijo Vicenzo Greco, entrando a la sala- Hola, Dante.
Dante frunció el ceño y tiró con fuerza de los amarres, pero las correas de cuero estaban bien sujetadas.
La mirada de Dante se desvió hacia el joven que acababa de entrar. Vestía un overol negro que Dante reconoció de inmediato: esa era la vestimenta de los sujetos de experimento que pasaban las primeras fases de la droga. En el pasado, solo Xavier y él lo habían usado.
- Mira, muchacho, él será tu último oponente -dijo Vicenzo- Si lo matas, pasarás a ser el número uno.
El joven no mostró ninguna emoción; solo se quedó observando a Dante, quien mantenía el ceño fruncido.
Por cierto, Dante -agregó Vicenzo- Chloe viene en camino a visitarme.
Dante empezó a moverse bruscamente en la camilla, intentando desatarse. Chloe no podía llegar a ese lugar. Vicenzo soltó una carcajada ante la furia de Dante y colocó una mano sobre el hombro del joven.
- Estoy apostando por ti, no me falles -dijo Vicenzo antes de marcharse.
El joven siguió sin apartar la mirada de Dante. Los médicos lo hicieron a un lado para comenzar a extraerle la sangre.
- Los voya destruir -siseó Dante con los dientes apretados.
Sintió las jeringas atravesar su piel. El pasado se hacía presente otra vez; era exactamente lo mismo que había vivido hace quince años.
El joven simplemente retrocedió un par de pasos y se quedó observando en silencio.
*** Chloe bajó del vehículo y miró a su alrededor.
Reconoció el lugar de inmediato: el invernadero.

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