Capítulo 56 Entró en la habitación. Dante estaba allí, de pie junto al bar, con la camisa desabrochada lo suficiente para dejar a la vista su trabajado torso.
Dante no se movió, simplemente la observo con esos ojos que parecían querer devorarla.
- Llegas tarde- Dijo.
- Llegue justo a mi hora, Señor- Respondió Gala con una sensual voz.
Dante arqueo la ceja, ante su respuesta desafiante.
Gala caminó lentamente hacia él, contoneando sus caderas con una cadencia hipnótica. A cada paso, el movimiento de su cuerpo hacía que la lencería de encaje se luciera. Se detuvo justo frente a él. Le dedico una sonrisa cargada de malicia sensual.
- ¿Qué crees que haces? - Preguntó.
Gala empezó a acariciar su torso, sus dedos descendieron lentamente hacia el inicio de sus pantalones. Dante soltó un suspiró, mientras sentía las uñas de Gala presionar contra el cinturón.
- Cumpliendo con mi trabajo. Señor - Respondió con su sensual voz.
Gala se arrodillo frente a Dante, quedando a la altura de su entrepierna. Aunque por dentro estaba tan nerviosa, sabía que no podía flaquear. Tenía que demostrarle a Dante lo que significaba ser dominado.
Dante bajo la mirada hacia a ella, quería enredar sus dedos en el cabello de Gala, pero se contuvo, estaba hechizado por la audacia de su prostituta.
¿Quién te crees que eres para ponerme en esta posición? - Murmuró Dante.
Gala no se apresuró en responder. Desabrochó el cinturón con calma, manteniendo contacto visual con él. Su sonrisa no desaparecía, al contrario, se hacía más grande al ver como el hombre estaba a merced de sus movimientos.
- Soy la mujer, que hará que olvide todo esta noche-Susurró.
Dante soltó un gruñido cuando Gala liberó su erección de la presión de sus pantalones.
Gala...- Dijo. Su mano quería sujetar su cabello, pero ella no se lo permitió.
Sin dejarlo replicar, se entregó a su tarea, comenzó a usar su lengua para recorrer cada centímetro de su longitud, desde la base hasta la punta, que hizo que Dante se arqueara. Ella lo envolvió por completo, succionando con fuerza, bajando hasta el fondo con profundidad.
Dante tenía los ojos cerrados y la mandíbula tan apretada, sentía como la lengua de ella se concentraba en las zonas más sensibles provocando que su cuerpo tuviera espasmos. Cada vez que intentaba moverse para acelerar el final, ella disminuía el ritmo.
Él estaba perdiéndose totalmente en el placer que su prostituta le estaba dando en esos momentos.
Se levantó con lentitud, para después girarse.
Camino de manera sensual hacia la cama. A cada paso, una prenda se deslizaba por su piel, primero cayó el brasier, seguido por la pequeña braga, quedando completamente desnuda justo al borde del colchón.
Gala se giró para darle la vista de sus firmes senos, con sus pezones ya duros y excitados.
- Venga y cójame, Señor - Dijo ella con una voz que era orden pura.
Dante la devoraba con los ojos, deteniéndose en sus tetas perfectas, sus pezones excitados apuntaban directamente a él.
Dante caminó a ella despojándose totalmente de su ropa. Cuando llegó a ella, la tomó de la cintura, pegado su pecho desnudo contra el de ella.
- Eres una delicia- Gruño.
Sus manos bajaron directamente a sus nalgas, apretándolas con firmeza. La levanto ligeramente, obligándola a arquearse contra él, mientras su boca buscaba uno de sus pezones que lo volvían loco, lo tomó en sus labios con intensidad, que hizo que Gala soltara un gemido.
Cuando Dante intento recostarla en el colchón, Gala puso resistencia. Se apartó de él, rompiendo el contacto por unos segundos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....