Capítulo 61 - Eres exclusiva. Mía - Continuó, deteniéndose a solo unos centímetros de ella.
Gala estaba inmóvil, sin apartar su mirada de él. Sus palabras eran claras, él la había visto en el Club esa noche, imaginándose tal vèz lo peor de ella.
Dante podía oler el miedo en ella. Pero también sentía algo extraño en él. Una desesperación de pensar que Gala hubiera estado ofreciéndose a otros, le hacía hervir la sangre.
- Te compré para mí, ¿Crees que puedes burlarte? - Gruño. Alargó la mano y la tomó de la mandíbula con firmeza.
Gala entreabrió los labios, soltó un jadeo mezclado de miedo, pero también de una excitación que no podía reprimir. El contacto de Dante era posesivo, justo lo que ella necesitaba. A pesar del dolor, del miedo, sus ojos brillaban con una lujuria intensa.
- No me burlaría de usted - susurro ella con su vOZ temblorosa.
- Las prostitutas, dicen lo que el cliente quiere oír Escupió. - Pero, Gala, eres mi prostituta, solo mía, hasta que así lo quiera. - Gruño. Soltó su mandíbula solo para enredar sus dedos en su cabello con fuerza, se inclino para inhalar su aliento caliente y excitante.
- Solo usted...- Logró decir entre jadeos- Tiene derecho a cogerme, Mi SeñorGala se sentía tan excitada, no quería esa noche a un Dante dominante, tampoco quería ser ella quien dominara, simplemente, quería una cogida que le hiciera olvidar todo, las asquerosas manos de Alonso, su repugnante aroma.
Levantó ambas manos y enredo sus dedos sobre el sedoso cabello y de un tirón lo atrajo a él para unir sus labios en un feroz y apasionado beso, su lengua tomó la iniciativa de entrar por su boca explorando cada rincón de él. Aunque solo fue unos segundos para que Dante respondiera con la misma pasión feroz a ese beso.
Dante soltó el cabello de Gala, rodeó su cintura con fuerza, descendiendo sus manos para apretar sus nalgas por encima del encaje fino. Se separó apenas unos milímetros, para recuperar el aire, sus ojos fijos en ella con un hambre que ya no podía contener.
- Gala - Susurro contra sus labios húmedos - Nadie más puede cogerte, solo yo. - Sentenció.
- Si, Mi señor. Cójame - Respondió.
Dante no espero más. La cargo haciendo que ella soltara un gemido sorpresa que fue devorado por un nuevo beso, la llevó hasta la cama y la acostó obre las sábanas, se coloco de inmediato entre sus piernas. Sus manos, se movieron con rapidez posesiva para deshacerse del estorboso encaje.
Dante separó sus piernas y se hundió en ella de un solo golpe, llenándola por completo y arrancándole un grito de placer puro. Gala rodeó su cintura con sus piernas, entregándose a la ferocidad del hombre que, a pesar de que la llamara "Prostituta".
Era su esposo.
Gala, subió sus manos hacia los hombros de él, guio su rostro a sus firmes tetas. Quería sentir su boca caliente, que sus caricias borraran el rastro asqueroso de Alonso Martínez.
Dante enterró el rostro entre sus pechos, mordiendo y succionando con posesividad.
Mientras comenzaba a moverse con embestidas profundas y potentes.
Esa noche ambos se entregaron al placer totalmente, Gala se sentía demasiado excitada, le gustaba estar así con Dante, pero ahora incluso el deseo de que la cogiera sin aquella identidad, sin ser su "Prostituta de lujo" era abrumador, quería que Dante la cogiera como "su esposa de papel" Dante la tomó de las manos, entrelazando sus dedos y presionándolas contra el colchón, hundiéndose en ella, reclamando su cuerpo como suyo, solo de él - Mía- Gruño cerca de su oído.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....