Elena mantuvo una expresión gélida, irradiando una autoridad imponente.
—Ahora soy yo quien está al mando de Bruma Alta. Si el director López quiere seguir a su antiguo jefe, adelante. Estoy segura de que director Damián estará encantado de llevárselo a pescar para que se jubilen juntos.
El director López se quedó callado al instante.
Se dieron cuenta de que Elena era de armas tomar y que enfrentarse a ella directamente solo arruinaría sus propias carreras.
Al ver la situación, el director Méndez y el director Quiroga fueron astutos y se disculparon de inmediato.
Sin más opciones al ver que sus compañeros retrocedían, el director López tuvo que tragarse su orgullo e inclinar la cabeza ante Elena.
Elena les habló con frialdad:
—No soy alguien irrazonable. Haremos esto: antes del fin de la jornada, quiero que cada uno me entregue dos documentos. Primero, su plan trimestral. Segundo, una carta de disculpa escrita a mano de tres mil palabras. Si no me los entregan, asumiré que han decidido renunciar.
Los tres hombres abrieron los ojos de par en par, completamente incrédulos.
El plan trimestral era lógico, pero ¿una carta de disculpa escrita a mano?
¿Acaso los estaba tratando como a niños de primaria?
Sin darles tiempo a quejarse, Elena los despidió:
—Si no tienen objeciones, pueden retirarse.
Con los rostros pálidos y el orgullo destrozado, los tres salieron de la oficina.
Cuando el resto de la alta gerencia se enteró de la lección que Elena les había dado a López, Méndez y Quiroga, cambiaron de actitud radicalmente. Los que planeaban enviarle informes mediocres y hechos a medias comenzaron a trabajar en serio.
Antes de salir de la oficina, Elena recibió los planes de trabajo de todos, junto con las cartas de disculpa de López, Méndez y Quiroga.
Tras revisarlos minuciosamente, devolvió todos los planes de trabajo, exigiéndoles que los rehicieran al día siguiente.
El pánico se apoderó de la oficina.
Algunos acudieron a Ximena para preguntarle cómo debían corregir sus reportes, ya que no lograban descifrar qué era lo que Elena buscaba. Si seguían haciéndolo mal, tendrían que repetirlo una y otra vez.
Si antes pensaban que Elena no representaba una amenaza, ahora sentían que sus exigencias eran incluso más estrictas que las del propio Alejandro.
Ximena se deleitó al verlos tan aterrorizados.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....