Piero asintió con frialdad.
—Claro, ve.
No sentía el más mínimo interés romántico por Milena.
Pero como era la amiga de unos conocidos suyos, tampoco quería ser grosero y rechazarla de frente, así que la trataba con la misma indiferencia educada que a cualquier otra persona.
Milena se quedó embelesada mirando los perfectos y masculinos rasgos de Piero, sintiendo que el corazón le latía a mil por hora.
Solo un hombre con esa estampa era digno de estar al lado de una belleza suprema como ella.
Jamás aceptaría salir con los hombres poco agraciados que le presentaban en citas a ciegas.
Desde su asiento, la anciana Valiente vio a Milena platicando muy animada con un joven y frunció el ceño con desaprobación.
Se volvió hacia Rosalía y le preguntó:
—¿Quién es ese muchacho?
Rosalía lo miró de reojo y respondió sin mucho interés:
—Es el hijo menor del Grupo Outdoor Magna, Piero Quiroz. Milena está loca por él.
La anciana jamás había escuchado nombrar a esa empresa en su vida.
—¿Es un negocito cualquiera?
—Tampoco es que sea pequeño, son líderes en el mercado de artículos deportivos y actividades al aire libre. Pero claro, si lo comparas con las empresas de nuestra familia, sí, se queda bastante corto. Es normal que no los conozcas, abuela.
—¿Y el muchacho trabaja en su empresa?
A la anciana no le gustaba nada la forma en que estaba vestido; le parecía demasiado informal y poco serio.
Aunque la familia no fuera tan rica, al menos el joven debía tener aspiraciones y comportarse a la altura.
Rosalía lo pensó un momento.
—Creo que mi prima me comentó alguna vez que no tiene un trabajo formal. Se dedica a correr autos deportivos y, por lo visto, le va bastante bien en las competencias.
El rostro de la anciana se oscureció de inmediato.
—Un vago sin oficio ni beneficio. Esa clase de hombres no sirven para formar un hogar. En cuanto vuelva, voy a tener una charla muy seria con Milena. No voy a permitir que un tipo así la engañe.
Rosalía pensó que la anciana se estaba ahogando en un vaso de agua.
Con solo ver la actitud distante que Piero tenía con Milena, quedaba clarísimo que el chico no sentía nada por ella.
Era Milena la única que estaba insistiendo.
No era la primera vez que Milena se obsesionaba con un hombre guapo, y hasta ahora, todos la habían rechazado.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....