—Entendido —asintió Elena.
Si por mala suerte se la encontraba, aplicaría el mismo método de Alejandro: destruirla con palabras y no tenerle ni un gramo de compasión.
***
Lo que Elena no imaginaba era que su próximo encuentro con la familia Valiente sería tan pronto.
Y, para colmo, se toparía frente a frente con la famosa Milena Valiente.
Elena había llevado a Aurora a jugar a un parque cercano, y casualmente se encontraron con Rosalía, quien también había llevado a su hija.
Milena, aburrida y con ganas de tomar aire fresco, las había acompañado.
Al ver a Elena, el rostro de Rosalía se endureció.
Aún no perdonaba la humillación que su hija había sufrido a manos de ella. Como Alejandro no estaba presente, era el momento perfecto para ajustar cuentas.
Milena, por su parte, estaba intentando seducir a un hombre. Aunque él no tenía la fortuna de los Valiente, su físico era exactamente lo que a ella le gustaba, y además era piloto de carreras.
A Milena le parecía un reto irresistible.
El único inconveniente era que la hermana de ese hombre había fallecido, dejándole un niño a su cuidado. Si Milena quería estar con él, tendría que asumir el rol de figura materna.
Era raro que Milena sintiera tanto interés por alguien, así que estaba haciendo todo lo posible por adaptarse a él.
El único motivo por el que aceptó salir al parque con Rosalía fue para ganar algo de experiencia lidiando con niños y tener tema de conversación con su futuro novio.
Rosalía sabía que su prima era una romántica empedernida, así que no le importó su verdadera intención. Si quería ayudar a cuidar a Bárbara, era bienvenida.
Elena finalmente pudo detallar a la tal Milena.
Y se llevó una gran sorpresa.
Rosalía era una mujer indudablemente atractiva, lo que demostraba que los Valiente tenían buena genética. Sin embargo, Milena era completamente común; bajita y sin ninguna gracia en particular.
Si alguien hubiera dicho que era la niñera de Rosalía, cualquiera se lo habría creído.
En ese momento, Bárbara notó que Aurora llevaba una pequeña mochila brillante adornada con cristales. Fascinada, se acercó y, como la vez anterior, intentó arrancársela.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....