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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 199

Ni cuando le tocó arreglar los desastres del Grupo Valdés, con pérdidas enormes, se había puesto así.

—Señor Urbina…

—¿Leire, verdad? Te dije que atendieras bien a la gente del Grupo Galindo. ¿Y tú los corriste?

Leire se quedó confundida.

—Yo sí los atendí… incluso ya firmé el contrato…

—¿Atendiste? Yo te dije que atendieras a Thiago Galindo. ¿A quién demonios atendiste tú?

Leire se quedó muda.

Lorenzo se aflojó la corbata, con las manos en la cintura.

No podía creer que tuviera gente tan bruta.

—Recoge tus cosas y lárgate. Y de hoy en adelante, ni se te ocurra volver a pararte en Ciudad de San Martín. Si vuelves a aparecer, me encargo de que no te contraten en ningún lado.

Leire abrió los ojos, aterrada.

—Señor Urbina, no entiendo qué hice mal. Yo firmé con Isabel… ella también es de los Galindo. ¿Qué diferencia hay?

Lorenzo explotó:

—¿De verdad no entiendes? A quien yo quiero aquí es a Thiago Galindo, no a esa Isabel. ¿Y todavía te atreviste a firmar con ella? Y no te hagas: sé perfecto que Isabel te dio 500 mil pesos. ¿Creíste que aquí se podía andar cobrando por debajo de la mesa? Lárgate.

A Leire se le aflojaron las piernas.

No se imaginaba que él supiera lo de los 500 mil, si ella había hecho que el depósito cayera en otra cuenta.

—Señor Urbina, me equivoqué… por favor, deme otra oportunidad… —suplicó.

Hasta ese momento le cayó el veinte de lo grave.

Desde niña se había matado estudiando, con buenas calificaciones, para entrar a la Universidad de San Martín.

Quería hacerse un lugar en la gran Ciudad de San Martín. Con esfuerzo, por fin entró a Grupo Alcántara.

En esos años se partió el lomo, y por fin había llegado a un puesto de supervisión. Algo por lo que muchos matarían.

Y ahora la estaban sacando.

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