Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 256

En cuanto Iván salió, le marcó al Sr. Camilo.

Cuando se enteró de que ya casi llegaba, se le dibujó una sonrisita.

«A ver si ese cabrón viene y le pone un alto a esa morra que está ahí».

—Director Urbina, ya llegó el invitado —le avisó uno de sus hombres.

Iván se acomodó la corbata a toda prisa y salió a recibir al Sr. Camilo.

Camilo venía con un acompañante. Iván se le acercó de inmediato.

—Sr. Camilo, por fin llegó. Ya me traía esperando.

Camilo mascaba chicle; con ese aire de malandro, preguntó:

—Si el director Urbina invita, claro que vengo.

—Sr. Camilo, yo le había apartado un privado… pero salió una tipa bien problemática. Se puso al brinco, le faltó al respeto y hasta madreó a mi gente. Écheme la mano, por favor.

—¿Ah, sí? ¿En mi zona se ponen así de bravos? —Camilo alzó una ceja—. Me interesa.

Iván, encantado, lo condujo hacia el salón.

Cecilia seguía adentro, esperándolo.

—Sr. Camilo, es aquí. Traía a más de diez y los tumbó a todos… sí le sabe.

Camilo entró y vio una silueta de espaldas.

Una sensación familiar le recorrió el cuerpo y se le erizó la piel.

—¡Tú querías ver al Sr. Camilo! ¡Pues ya llegó! —le gritó Iván a Cecilia.

Cecilia se dio la vuelta y se sentó con calma en la silla.

Camilo: —…

Jefa.

No puede ser…

Era su Jefa. La que más admiraba.

Con razón esa espalda se le hacía tan conocida: la traía grabada en la cabeza.

Camilo vio que Cecilia lo estaba midiendo, como advirtiéndole que ni se le ocurriera aventarse encima como perro faldero.

Camilo lo captó al instante.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia