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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 315

—¿Qué, estás sorda? Eres una simple empleada. Te pido algo y ni te mueves… —la mujer empezó a soltar insultos.

No terminó.

Cecilia levantó la mano y le dio una cachetada.

—¡Ay! —la mujer soltó un grito.

—¡¿Quién te crees?! ¡Una empleada y me pegas! ¡Yo soy invitada de Noa! ¡No sabes con quién te metes! ¡Le voy a decir a Noa que te corra!

Dicho eso, se fue corriendo a buscar a Noa.

Todos voltearon a ver qué pasaba y se quedaron mirando a Cecilia.

—Qué brava. Ahorita que venga Noa, se la va a acabar.

—Sí, es una empleada y todavía se pone al tiro.

¡Híncate y ruega por perdón! Si lo haces, igual y te perdonamos.

Cecilia miró a la mujer que lo dijo: estaba recostada en una silla, con cara de “a mí nadie me toca”.

Cecilia caminó hacia ella.

—¿Qué vas a hacer? —la mujer se asustó.

Cecilia ni se detuvo.

—Quítate.

La jaló de la silla y la aventó a la alberca.

Luego se acostó ella.

—¡Auxilio! ¡Ayuda! ¡No sé nadar! —la mujer manoteaba en el agua.

Alguien se acercó a sacarla, y las miradas hacia Cecilia se volvieron todavía más hostiles.

Todos estaban esperando a que Noa llegara a “ponerla en su lugar”.

Noa y Hugo acababan de terminar y ella se había puesto el vestido azul.

Apenas se lo acomodó, Hugo la abrazó por la espalda.

—Amor, hoy te ves preciosa. Me encantas.

Noa sonrió, satisfecha.

Capítulo 315 1

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