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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 408

—Señora, Sebastián también es familia suya. Si él quiere a Teresa, como papás debemos respetarlo.

—Ay, por favor. No creas que no sé lo que traes en la cabeza —le soltó la anciana, y luego llamó a Thiago y Marina—. Vengan. Quiero hablar con ustedes.

—¿Para qué, mamá? ¿No dijo hace rato que si yo no “educaba” bien a Cici nos iba a correr de la familia Galindo? Pues ya nos íbamos —dijo Thiago.

La anciana se puso verde.

Ya hasta se había “suavizado” y aun así su hijo seguía reclamándole.

Pero con lo que Saúl acababa de decir, no podía darse el lujo de pelearse con la familia de Thiago.

Si no, quién sabía cuándo Saúl les iba a cobrar la factura.

—Está bien, me exalté. ¿Ya? Te pido una disculpa. Somos familia. Yo soy tu mamá. Te parí, te crié… ¿no puedes ser un poco más comprensivo?

—Sí, pero tampoco se vale que sea tan parcial —se le salió a Marina.

—¡Cállate! Nadie te dio la palabra —dijo la anciana, golpeando el piso con el bastón.

Lo que más odiaba era que le contestaran.

Y menos alguien como Marina, a quien siempre había visto por encima del hombro.

—Mamá, Marina es mi esposa. También es parte de la familia Galindo. Si Olivia y Helena pueden hablar, ¿por qué mi esposa no? Si aquí no nos quieren, nos vamos —dijo Thiago, jalando a Marina para irse.

—¡Espérate! ¡No se vayan! —la anciana se apresuró a detenerlos.

Si se iban, ¿cómo iban a colgarse de la familia Rivas?

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