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Renacer en el Incendio: Me Casé con Mi Salvador romance Capítulo 1046

Aquel accionista, al recibir la señal, se puso de pie de inmediato.

—¡Un momento! ¡Tengo una objeción!

Camila frunció el ceño.

—¿Qué quiere decir?

—¡Los votos de Karina deben ser anulados!

El accionista señaló a Karina, quien ocupaba el asiento principal, y alzó la voz deliberadamente:

—¡Lleva desaparecida un año entero y los chismes vuelan por todos lados! ¡Esto ha causado un impacto terrible en la reputación de la familia Juárez y del Grupo Juárez!

Cuanto más hablaba, más se exaltaba. Sacó un fajo de documentos de su maletín:

—El Grupo Juárez es una institución centenaria, ¿cómo podemos dejar que una mujer con tan mala fama decida el destino de la empresa? ¡Miren esto! ¡Todo es opinión pública negativa sobre ella! ¡Por favor, revísenlo!

En los documentos se veían impresos titulares sensacionalistas y comentarios desagradables.

Karina alzó la vista y le lanzó una mirada gélida. El accionista sintió un escalofrío recorrerle la espalda, lo que lo hizo enojar aún más, y comenzó a pasar los papeles con furia.

La presión en la sala de juntas cayó en picada.

Lázaro emanaba un aura helada, haciendo que el aire en la habitación se sintiera denso y difícil de respirar.

Karina lo notó y lo miró.

Justo cuando Lázaro iba a hablar, ella le negó con la cabeza de manera casi imperceptible.

Movió los labios sin emitir sonido: «Tranquilo, yo me encargo».

Acto seguido, se levantó. Su voz, fría y clara, cortó de tajo aquel numerito:

—Parece que se perdieron mi intervención. Ya que tienen tantas dudas sobre mí, ¿por qué no me escuchan primero antes de decidir si anulan mi derecho a voto?

Lázaro clavó la mirada en Francisco, que estaba sentado enfrente, con ojos afilados como cuchillos.

Francisco entrecerró los ojos, pensando que Karina solo estaba dando patadas de ahogado.

No pudo evitar mirar a Camila.

Mientras la señora Camila siguiera de su lado y él controlara la opinión pública, ya podía Karina hablar maravillas, ¡que esa mancha en su reputación no se la quitaba nadie!

Con eso en mente, Francisco no opinó, para no parecer que le negaba la palabra.

Su silencio se tomó como un permiso.

Sin embargo, cuando Karina volvió a hablar, la cara de Francisco se fue descomponiendo poco a poco.

—Aquí no voy a hablar con palabras vacías, solo con datos.

—Desde que me hice cargo de las acciones, he invertido en trece proyectos a nombre del Grupo Juárez.

—Entre ellos, el videojuego «Vía de Estrellas» del sector de entretenimiento, que en su primer mes de lanzamiento facturó tres mil millones de pesos.

Capítulo 1046 1

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