En ese momento, Beatriz andaba de viaje corporativo con su equipo en Fiyi.
Se quedó pensando y le contestó:
—Como un par de días, ¿qué pasó?
Karina bajó el tono de voz:
—Te quería pedir un favor. ¿Podrías checar con tus contactos cómo están las cosas con Lázaro? Se fue de misión a la frontera, pero ya llevo como quince días sin saber de él.
Beatriz se puso seria al escucharla:
—Va, déjame preguntar. Pero no te me estreses, ese cabrón es un hombre duro de matar, seguro está bien.
—Ojalá. Te lo encargo mucho —respondió Karina.
***
Mientras tanto.
En el Pacífico Sur, Fiyi.
Beatriz estaba parada debajo de una palmera con el ceño fruncido.
Ya había hecho cinco llamadas seguidas, buscando respuestas tanto con conocidos del ámbito militar como con amigos empresarios de los Estados de la Bahía Roja.
Todos coincidían en lo mismo: la zona fronteriza era un caos, los grupos armados se estaban dando con todo y ya habían volado varias antenas de comunicación.
Más allá de eso, nadie tenía información precisa.
Tratando de pensar a quién más recurrir, Beatriz volteó a ver un camastro.
Olivia, con gafas de sol y un atrevido bikini, estaba disfrutando del solecito.
Beatriz se le acercó a zancadas y le dio un golpecito con el pie al camastro.
—Ya párale al bronceado, te vas a quemar de más.
Olivia suspiró y se quitó las gafas.
—¿Y ahora? ¿Quién hizo enojar a la jefa Beatriz?
—No soy yo la que tiene broncas, es Karina. Ponte útil y márchale a Sebastián —dijo.
Olivia se desconcertó un momento:
—¿Yo para qué le hablo? Ni tengo su número.
Beatriz se cruzó de brazos y soltó una risa irónica, mirándola desde arriba.
—A mí no me vengas con cuentos. La última vez los vi salir de la fiesta y Sebastián se subió a tu coche. Quien se trague que no traen algo es un pendejo.
Olivia no contaba con que de verdad los hubieran cachado y se puso bastante incómoda.
Beatriz bajó la guardia y se puso seria:
—Lázaro lleva medio mes incomunicado, y Karina está muy angustiada. Estuve buscando respuestas por todas partes y nada. Como Sebastián es uña y mugre con Lázaro y su agencia Veritas & Clue maneja muchísima información, seguro él sabe algo.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renacer en el Incendio: Me Casé con Mi Salvador