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Renacer en el Incendio: Me Casé con Mi Salvador romance Capítulo 483

Un hombre completamente equipado saltó ágilmente desde la cabina del helicóptero y aterrizó con firmeza.

El uniforme táctico remarcaba sus hombros anchos, cintura delgada y unas piernas largas fuera de lo común. Aunque la máscara y los lentes protegían su cara, la fuerza y el poder que irradiaba parecían una ola invisible, arrasando de inmediato con todo el estadio.

—¡Woooow!—

Nadie supo quién empezó, pero de repente las mujeres presentes estallaron en gritos que no pudieron controlar.

¡Increíble!

¡Era como ver una escena sacada de una película!

De pronto, el hombre se giró y extendió la mano hacia la cabina.

Una mano delicada y pálida se apoyó en la suya.

Al instante siguiente, el hombre levantó con facilidad a la mujer que salía del helicóptero y la depositó suavemente sobre el césped.

Todo ocurrió con una naturalidad impecable, mostrando una mezcla poderosa de fuerza y ternura que descolocó a todos.

—¡Aaaaaah!—

Los gritos casi hicieron temblar el estadio. En las cabezas de muchos, ya empezaba a gestarse una historia de amor entre un guerrero implacable y una belleza delicada.

Sin embargo, el hombre no se detuvo; le entregó a la mujer una caja fuerte que sacó de la cabina, y enseguida regresó al helicóptero sin dudarlo.

La puerta se cerró, las hélices rugieron con fuerza y la aeronave desapareció rápidamente en el cielo.

Todo el espectáculo no duró ni un minuto.

Karina, con la caja fuerte en mano, se dirigió a paso rápido hacia la mesa de pruebas.

—¡Es Karina!—

—¡Dios mío, sí llegó!—

En las gradas, Yolanda sintió que el corazón, que había tenido apretado todo ese rato, por fin se le acomodaba en el pecho. Soltó un suspiro largo.

Detrás de ella, Jimena e Isabel se abrazaron, tan emocionadas que se les quebró la voz.

—¡La señorita llegó! ¡Por fin llegó a tiempo!—

Mientras tanto, en la zona de las invitadas de la alta sociedad, el silencio se quebró en un murmullo nervioso.

—¿Es Karina? ¿No lo estoy imaginando?—

—¿Un helicóptero militar...? ¿Cómo consiguió que la trajeran en eso? ¡Y el soldado que la acompañó está para morirse! ¡Vaya cuerpo el que tiene!—

—¿Soldado? No viste bien, ese tipo es alguien de alto rango, seguro. ¿Desde cuándo Karina tiene contactos así?—

—Quién sabe a quién habrá convencido... tiene sus mañas, eso ni dudarlo.—

En ese momento, Bárbara intervino.

Fátima le devolvió la pluma a una fan con tal fuerza que la hizo dar un brinco de susto.

Sin prestar atención a nada más, Fátima agarró su celular y se marchó a toda prisa.

Las fans que quedaron atrás se miraron entre sí, sin entender nada.

...

Al mismo tiempo, Karina, cargando la caja fuerte, subió a paso firme al escenario de pruebas.

En cuanto se detuvo, dejó escapar un suspiro pesado.

Por suerte, había llegado a tiempo.

Levantó la vista y recorrió el lugar con la mirada. Luego tomó el micrófono y, con una voz serena y clara, habló a todo el estadio.

—A todos los jueces y a los invitados, les ofrezco una disculpa por llegar tarde.

—Por motivos personales y urgentes, les hice perder tiempo valioso y alteré el orden de la competencia. Les pido perdón de corazón.

—Sé que las palabras pueden sonar vacías, así que he decidido compensarlo con mi trabajo.

Se detuvo un momento. Y entonces soltó la bomba:

—El sistema de inteligencia artificial que voy a presentar hoy, desde el momento en que se lance, será gratuito para todas las personas que lo necesiten.

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