Entrar Via

Renacer y Casarme con el Rival de Mi Ex romance Capítulo 44

Al ver la situación, el rostro de Sabrina se descompuso un poco.

Elvira consideró que el momento era perfecto, así que se levantó y dijo:

—Parece que la comida no va a llegar. Tengo algunos asuntos familiares que atender, así que me retiro primero. Que se diviertan.

Las palabras de Elvira encendieron la frustración del resto de los compañeros.

Llevaban horas esperando y ni siquiera les habían ofrecido un vaso de agua.

Sabrina intentó detener a Elvira, pero ella ya había tomado su maleta y se despedía de los demás con un gesto de la mano.

En ese momento, un auto de lujo se detuvo frente a la puerta. Todos pensaron que finalmente había llegado el almuerzo, pero para su sorpresa, quien abrió la puerta del vehículo fue Bernardo Lozano.

Bernardo sostenía una elegante sombrilla para proteger del sol a Elvira, acercándose a ella con naturalidad.

Bajo la luz del sol, Bernardo y Elvira parecían la pareja perfecta.

Los compañeros de clase se asomaron fascinados.

—¡Diablos, un Maybach!

—¿Por qué Bernardo Lozano vendría a recoger a Elvira en persona? ¿Acaso están saliendo?

—No lo sé, pero viendo esto, no parece que Elvira sea de una familia de escasos recursos.

—¿Cómo va a ser pobre? ¡Elvira nos regaló relojes que cuestan decenas de miles de pesos como si nada!

Los murmullos de asombro no cesaban, e incluso Viviana comenzó a dudar de la identidad de Elvira.

—Tengo el presentimiento de que Elvira no es la hija de un chofer. Sabrina, ¿no te habrás equivocado?

—Es cierto. Ahora que la miro bien, Elvira se ve muy bonita desde que bajó de peso.

—¿Bonita? Está hermosísima, ¿no te parece?

—¿Buena chica? ¡Solo está contigo porque sabe que tenemos dinero y quiere trepar socialmente! He visto a miles de mujeres como ella. ¡Solo un idiota como tú se enamoraría de esa clase de basura!

Doña Teresa habló con la desesperación de quien ve a su hijo cavar su propia tumba:

—¡Nuestra familia está al borde de la ruina! ¡La familia Torres retiró su capital y los negocios de tu padre están a punto de quebrar! Si todavía quieres seguir siendo el Joven Lozano, ¡más te vale complacer a Elvira y casarte con ella lo antes posible! ¡Esa es nuestra única salvación!

Justo cuando Doña Teresa regañaba a su hijo, llamaron a la puerta.

Doña Teresa recompuso rápidamente su postura, dibujó una sonrisa radiante en su rostro y fue a abrir. Sin embargo, no fue a Elvira a quien encontró, sino al secretario del Señor Torres.

—Usted es...

—Señora Lozano, mis más sinceras disculpas. Nuestra señorita tuvo un contratiempo y no podrá asistir. Me envió personalmente para informarle.

—¿Qué? ¿Que no va a venir?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renacer y Casarme con el Rival de Mi Ex